Espacio Vital 06-10
Índice del Artículo
Espacio Vital 06-10
Página 2
Página 3
Página 4
Página 5
Página 6
Página 7

l Parte: El Espacio Vital a través de la historia. 6 Los griegos y el Espacio Vital 7 Roma triunfa en alas del Espacio Vital    8 El Espacio Vital, la invasión de los bárbaros y la cuna de las actuales naciones 9 Los árabes se lanzan en busca de Espacio Vital 10 Gran Bretaña conquista Francia La SI 09/03/40 p. 5-6

6 Los griegos y el Espacio Vital


            Es interesante, más acá,  fijar la atención en esa Grecia tan ponderada por su arte y su ciencia, pero tan poco estudiada en sus causas, hasta estar su historia cimentada sobre un cúmulo de tonterías. Mommsen desarraigaba muchas de ellas. La otra mitad espera al paciente investigador que las debele completamente.
            Cuando los helenos caían sobre la Grecia, el país estaba todo él ya poblado y no eran precisamente bárbaros los que lo habitaban. Lo han dado a entender los historiadores helénicos, imbuidos de falso patriotismo. Pero precisamente aquellos primitivos habitantes eran los que habían creado la civilización cretense, una de las más estupendas que hayan existido, cada día más admirada hoy, a medida que se van excavando las reliquias de su arquitectura.
            Los helenos procedían del norte, y habían vivido más que penosamente en los Balcanes. ¡Oh y como debían hacerles hinchar de ávidos deseos las narinas los verdeantes campos helénicos, donde la viña daba racimos gigantescos, el olivo rinde sus oleos famosos y toda clase de fruta jugosa puebla  en verano sus campos dilatados! Esto olido, invasión hecha. Espacio. Les faltaba a los helenos espacio. Y lo tenían ahí, al alcance de sus manos...
            La invasión fue terriblemente cruel. Los que nos hablan de la suavidad griega han vivido en el limbo científico. No hubo tribu más feroz para imponerse al ambiente primitivo, ni se han usado jamás métodos más crueles contra los infelices vencidos. El heleno fue suave cuando, siglos después, estaba comiendo a dos carrillos. Fue extremadamente salvaje cuando se echaba hambreante sobre el vecino. En aquel caso, todos los pueblos son suaves: cuando nada tiene que desear, porque está todo en sus manos.
            Unos miles de infelices pelasgos habían logrado escapar de las manos de los salvajes invasores, refugiándose, mar a través, en la costa del Asia Menor, en lo que hoy llamamos llanura entre Esmirna y el mar Negro. Allí, expulsados y vencidos, se sumaron a los hermanos de raza, alzando una fortaleza que los protegiera contra una nueva invasión. Así nacía Troya, la famosa ciudad del Dardanelo.
            Los helenos no podían ver con buenos ojos que la raza subyugada no lo fuese totalmente. Y determinaron exterminarla del todo. Para ello inventaron la leyenda mentirosa del robo de Helena, cuyo rescate y venganza habían de mover a toda la Grecia contra el raptor real. La verdad era muy otra. En busca de espacio vital habían los helenos aplastado a la raza pelásgica. Veían sus conquistas y su despensa en peligro, si no aniquilaban completamente esa raza, permitiendo que se hiciera amenazadoramente fuerte en sus mismas vecindades del Asia Menor.
            Todo lo demás es poesía. Poesía para Homero y su Ilíada (Ilión, Troya), pero crueldad y ansias de seguridad para los griegos que, peleados entre sí en la misma Grecia, hacen las paces y se dan la mano ante el peligro común. Y ese peligro común no podía ser una móvil y deseosa princesa que se fuga lindamente en brazos suaves de un rey enemigo
            El sitio de Troya fue terriblemente duro. Pero todo el furor griego se estrellaba contra sus murallas hechas de piedra, reforzada con cemento de corazones patrióticos. Fue necesario para vencer a esa raza, que la astucia supliese al valor y a la ciencia. Y así fue cuando surgía la idea del famoso caballo de formas gigantescas aparentemente erigido a los dioses inmortales por parte de la piedad griega, antes de retirarse del cerco, mientras escondían en su vientre de gigante un pelotón de soldados que, ya dentro de Troya, salían subrepticiamente de su escondite y abrían traicioneramente a los helenos las puertas de la ciudad.
            Es interesante fijarse en esas relaciones entre el espacio vital y la estrategia, entendiendo que la Simulación forma parte integrante de esta última. En la parte teórica (a) habremos de aludir a esto, haciendo ver a los excesos a que convida a veces la necesidad de espacio vital, cuando la