Espacio Vital 50-54
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Espacio Vital 50-54
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ll Parte: El Espacio Vital ante la Ciencia. O, ante el Derecho. 50 Determinación del Espacio Vital La SI 06/04/40 p. 12
ll Parte: El Espacio Vital ante la Ciencia. O, ante el Derecho. 51 Espacio Vital e Imperialismo.  52 Espacio Vital aparente 53 Los Tratados y el Espacio Vital La SI 13/04/40 p. 5
ll Parte: El Espacio Vital ante la Ciencia. O, ante el Derecho. 53 Los Tratados y el Espacio Vital. 54 Las ideas de Mr. Fairchild La SI 20/04/40 p. 2-3

50 Determinación del Espacio Vital

            ¿Cómo se podría proceder para medir un Espacio Vital determinado? He ahí una pregunta que ofrece las más enormes dificultades si se tiene la pretensión de medir científicamente. Pero que no ofrece dificultad alguna si nos atenemos a síntomas prácticos. Algunas observaciones aclaran estos conceptos.
            a) Hay que partir de la base de que, como se dijo antes, hay espacio sobrante para cien veces más hombres de los que existen. El problema, pues, queda reducido  al de diez individuos que solo reclaman lo necesario y que hay que repartir para cien. Puede decirse que no hay dificultad alguna para hombres cuerdos. Todos pueden quedarse  con más de lo que necesitan. Alguno puede mantener más espacio que otros.
            b) Condiciones subjetivas del espacio Vital: número de sus individuos, ritmo de su desarrollo, calidad y cuantía de su dinamismo
            Ello quiere decir que, si la base esencial es el número de habitantes de cada país, hay que tener en cuanta también su ritmo de crecimiento (necesidades inmediatamente futuras)  así como la calidad o índice de su espíritu creador y civilizador. Seis millones de búlgaros ¿tendrán el mismo potencial explotador que seis millones de belgas?
            c) Condiciones objetivas: calidad, contenido, situación y distancia del suelo espacial. El millón de kilómetros cuadrados que tiene Trípoli ¿podrá compararse con cien mil kilómetros cuadrados del Congo? No. Trípoli es un conjunto de arenales. El centro de África es región de tierra óptima y feracidad extraordinaria.
            Contenido del terreno. Gran Bretaña, por ejemplo, no contiene otro mineral que carbón. Necesita donde hallar otros, propios.  Italia es uno de los países más pobres en su subsuelo. Necesita suelos de donde extraer. Hay varias docenas de productos esencialmente primarios para la vida de todo país. Ha de poder tenerlos en su casa misma.
            No extremaríamos la materia alineando científicamente todos los productos necesarios y exigiendo suelos donde hallarlos, sin excepción. Se habla en general: y la tesis, así tomada, es de una gravedad extraordinaria. En ningún alimento o materia prima vital un país poderoso debería pender de otro. Y, en lo posible, ningún país.
Situación. La alimentación moderna exige numerosos productos tropicales o subtropicales: café, cacao, caucho, bananas, etc.
Distancia, tan importante en días de guerra, aunque es circunstancia que hay que confesar ser secundaria, especialmente si se llegase al ensueño del mar libre.
Estas condiciones pueden dar margen a problemas que parecen complicados y no lo son. Francia, por ejemplo, puede alimentar a todos sus habitantes con su sola extensión. Y sobre mucho todavía. Pero ¿no tendrá necesidad de algodones, de gomas, de cobre, de fosfatos? De ahí que sea medida demasiado simple comparar sencillamente el número de habitantes con la extensión y fertilidad del suelo.
d) Hay un precedente en el mundo moderno que ha de servir enormemente para comprender este caso del Espacio Vital. Es el de las leyes agrarias, que están ya vigentes en numerosos países y no tardará mucho sin que estén implantadas en todos.
Esta legislación se basa en el principio de que cada hogar campesino debe tener su “trozo” de tierra. Y, para dividir, se presentaban objeciones muy semejantes a las del Espacio Vital. Sin embargo, esas dificultades no han obstaculizado la implantación de esas leyes. Se decía: ¿cómo podremos justamente repartir del suelo trabajable?
Muy fácilmente, siempre que uno tenga la pretensión de estar exento de cometer errores. Subjetivamente, se ha contado el número de hijos de cada hogar. Objetivamente, se ha mirado la calidad de las tierras a repartir, buscando una misma productividad total para cada hijo. Si una hectárea produce tres veces menos que otra, el problema es sencillo: se entregan 3 Ha. por cada una de las otras.