Inglaterra 46 07
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El empréstito yanqui a Gran Bretaña La SI 27/07/46 p. 4-5

            a) El empréstito de más de mil millones de dólares que Gran Bretaña acaba de recibir de Estados Unidos, es una de las operaciones más macucas de la política norteamericana en estos instantes y una de las operaciones más detestables que sufrirá el pueblo inglés... y aunque saquen de ello grandes ventajas cuatro caballeros ingleses, que están jugando los intereses de su país.

            El empréstito ha sido pedido desde tres meses atrás, aparentemente por los ingleses; en realidad por un gobierno que no tiene mano para controlar las difíciles horas inglesas que se avecinan y tira por la tangente.
            Durante esos meses el empréstito ha sido discutido ampliamente, y sin embargo, nadie se ha atrevido a enfocar la realidad con claridad y audacia.
            Al discutir el empréstito debe partirse de cuatro bases, que a muchos ingleses se les ha hecho difícil comprender, pero que no hay medio alguno de evitarlas.
            1) Primera: que Gran Bretaña ha perdido la guerra. La ha perdido en todas sus formas. Ha perdido, no sólo el control económico del mundo y el comercio mundial, sino la supremacía en todo concepto, especialmente la económica. Alemania ha perdido la guerra, en muchos conceptos, más que Inglaterra. Bajo el punto de vista económico, no tiene comparación el hundimiento inglés con el alemán. Es muy superior a la larga la catástrofe económica inglesa que la germana.
            2) Estados Unidos tiene necesidad absoluta de prestar su oro y dar “público forzado” a su comercio y trabajo a sus desocupados. No hay, en rigor, más necesidad de recibir oro de Estados Unidos que de prestarlo éste. La desocupación del oro en aquel país es tan fatal como la desocupación proletaria, que tomará formas gigantescas dentro de dos años. Estados Unidos tiene más necesidad de prestar a Inglaterra que Inglaterra de recibir préstamo, por mucho que ella sea.
            3) Sólo hay un medio de surgir: estar muy bajo. Sólo hay un medio de arreglar  un asunto: que esté completamente desarreglado. Si Alemania surgió tras la estúpida batida del Dictado de Versalles, fue porque la poca inteligencia aliada intentó estrujarla hasta dejarla insalvable.  La psicología humana tiene postulados, a este respecto, que parece que en la filosofía imperialista de Oxford y Cambridge, no han penetrado suficientemente. Del abismo es de donde cobra más fuerzas la naturaleza humana para dar un salto y montar a las alturas.
            4) La energía colectiva para salir del abismo es salvadora porque es natural y segura: El esfuerzo suple lo que la naturaleza no da de sí. Así ha pasado a los pueblos: son ricos (Milán, Vascongadas, Escocia), los que nada poseían naturalmente, supliendo el esfuerzo las deficiencias naturales. Son pobres aquellos pueblos que, no necesitando esfuerzo (Andalucía, Sicilia, pueblos ecuatoriales), la naturaleza les ha dado pródigamente lo necesario. Los pueblos naturalmente ricos son los pueblos pobres y viceversa.

            El gobierno laborista inglés (con los laboristas, los manchesterianos) no han considerado estas cuatro bases, para resurgimiento. La primera base (Gran Bretaña ha perdido la guerra) ya está en la conciencia de la inmensa mayoría de los ingleses. La segunda y restantes bases no las han comprendido los ingleses, en su mayoría.

            No se han percatado que los yanquis necesitan prestar oro más que los demás pedir. Es una necesidad de ellos, más necesaria que cualquier otra. Necesitan prestar para ganar un interés, y además para que, imponiendo condiciones, tengan los acreedores que comprar –es decir, dar trabajo a fin de que disminuyan los desocupados.
            Los que en Gran Bretaña, varios diarios entre ellos, se han opuesto al empréstito por causa de las colonias, tienen razón sobrada. Estados Unidos obliga a Gran Bretaña a comprarle a ella, y a precios en rigor indiscutibles, fuera de toda competencia. La Preferencia Imperial se va a los suelos. El vínculo más estrecho de unión entre los diversos pueblos del Imperio no era otro que el comercio, la materia trocable, y en condiciones aduaneras y de precio distintas de las generales. Estados Unidos mediante el empréstito obligará a adquirir en su casa y no en los Dominios, y a precios no deseables, materias primas y alimenticias.