Palestina Israel 47 04
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Palestina Israel 47 04
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Henry Ford, ha muerto La SI 19/04/47 p. 1-8
¿Por qué gastan fuera dinero que falta en su casa? Los árabes reaccionan  La SI 26/04/47 p. 5

10. Su campaña antijudía
            Entre sus obras, y entre sus acciones, se destacan las campañas que organizó contra los judíos. Su libro contra ellos es famoso, no solo porque dice las cosas sin pelos en la lengua, sino también porque su polémica está fundada sobre datos irrefragables. Se apea de las teorías y de los fanatismos, para montar sobre el caballo trotante de los hechos vivos y de los datos experimentales.
            La campaña de Ford contra esa raza no fue una campaña antiracial, en su esencia. En no despotrica contra los judíos. El cita hechos contra los judíos “condenables”.
            Hemos notado en varias ocasiones que la cuestión judía es, más bien, “cuestión de una minoría judía”. Y, siendo esto un hecho, había políticamente, de partirse de esa base. Y hubieran sido menos injustas y menos criticadas ciertas políticas antihebreas.
            Ford, durante su vida, llevó campañas notables contra la especulación y el atrevimiento de los supermillonarios , que tenía vistos en la región de la Wall Street. Ahora, es evidente que, entre la judiada inmoral de los supermillonarios  de la famosa calle, había (y nadie lo negaría) eminentes cristianos, que se distinguen por sus manos sucias y sus uñas largas. Era campaña contra los instintos y los hechos antisociales, cometidos por los Morgenthau y los Smith, en hedionda compañía.
            Ford supo poner el asunto en su propio lugar, y también asegurar que en la caterva de los reos judíos de la minoría, había su cantidad de cristianos que no les iban en zaga a los hebreos indeseables.
            El valor de Ford al editar ese libro tenía una importancia excepcional. La mafia económica internacional está bien organizada, y no habría sido Ford el primero en caer víctima de la perfecta organización a la que combatía. No le importaba al eminente industrial norteamericano. Su valentía había sido demostrada en otras ocasiones, y no fue ahora cuando su temperamento de acero se sobrepuso a todo peligro posible. Ford tenía una máxima, que le valió grandes triunfos en la vida: “Lo que hay que hacer se hace, caiga quien caiga”. Era peligroso poner en evidencia, y con su firma, a la minoría omnipotente en la economía norteamericana. Pero debía hacerse. El lo hizo.
            Daba con ello una lección ejemplar a tanto miedoso que se anida en las alturas de la vida económica.

¿Por qué gastan fuera dinero que falta en su casa? Los árabes reaccionan
La SI 26/04/47 p. 5

 Una personalidad norteamericana, que de todo hay en la Viña del Señor, acaba de decir lo siguiente, mejorando lo que desde hace tiempo se viene diciendo en estas columnas: “se hace cuenta de 100.000 judíos más en el país árabe de Palestina. El problema dejaría de existir, en el momento que nuestro país (Estados Unidos) admitiera 700.000 en las tierras despobladas que abundan en casa”.
 Es lo cierto. Estados Unidos es el país más despoblado de América, y uno de los más despoblados del mundo. Sctualmente hay solo 7 habitantes por kilómetro cuadrado, proporción que no tienen ni los países bárbaros de la tierra.
 Lo que le faltaba añadir a ese senador, es que si Estados Unidos, en general, tienen menos de 7 habitantes por kilómetro, hay en el país estados, inmensamente grandes, en los cuales los habitantes no llegan a 2 por kilómetro cuadrado,  enteramente despoblados por lo tanto.
 ¿Qué esperan esos políticos “modernos” para que su país, al fin, no desentone, y su población llegue, al menos, a la densidad del Congo, de Nigricia o de Rusia?
 Es que Estados Unidos no mira (con su propuesta de 100.000 judíos más en Palestina) resolver un problema, sino agravarlo: hay países y Gobiernos que viven de “arreglar”