Palestina Israel 47 10 11
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Diplomáticas  Afghanistán reclama La SI 04/10/47 p. 8
Ejércitos arábigos en pie de guerra. La Arabia y la “paz” de la NU   La SI 18/10/47 p. 1-3
Cercano Oriente La SI 25/10/47 p. 4
El problema árabe en la NU. Cuba y los árabes La SI 01/11/47 p. 5
Cercano Oriente La SI 08/11/47 p. 7

Diplomáticas  Afghanistán reclama La SI 04/10/47 p. 8
 

            Unos meses atrás, cuando comenzaron a clarearse las líneas de una India independiente, Afghanistán, que vive pared en medio de la India, hacía un reclamo que a estas horas están estudiando a la vez Londres, Karachi y Kabul.
            El Gobierno afghano reclama que se le devuelvan los territorios comprendidos entre el Indus y la frontera, que en su día le pillaba Gran Bretaña para anexárselos a la India colonial. El territorio estaba, desde centurias, bajo el Gobierno de Kabul, y los habitantes no son indos, sino afghanos.
            En este tiempo de pragamtismos, todo dependerá de lo que el Afghanistán prometa a Gran Bretaña y a Estados Unidos. Esos países se pondrán de su parte “mediante otras ventajas”. De no hacerlo así el pobre país afghano, todo perdido.
            Los aliados idealistas y justicieros, no se mueven más que “mediantibus illis”. Ventajas. Materialismo puro. Nuevo mundo.

Ejércitos arábigos en pie de guerra. La Arabia y la “paz” de la NU (ver mapa en La SI 25/10/47 p. 1)
La SI 18/10/47 p. 1-3

 a) A veces el buen sentido invade aún a la prensa con que el régimen que está cayendo (y los hombres que lo benefician) está embaucando al mundo. Es que, quien haga un pequeño ensayo sobre la prensa moderna y su acción malhechora sobre los alfabetos que para su uso creador,  verá que sin excepciones viene servida por una pléyade de gente que, si gana su vida sirviendo la causa de sus dueños, no deja de salir a veces de sus plumas (por causa del origen clasal de los escribidores, o bien a causa de su innegable talento inconformista) algunas chispas que denuncian el fuego interno de los pancistas.
 Esto ha sucedido a un corresponsal de una agencia noticiera, que acaba de escribir para sus clientes  esta verdad escapada del fondo de su alma: “Algunos piensan que la labor de los altos políticos y de los supremos diplomáticos es originar guerras y prepararlas asiduamente”.
 En estas columnas hemos dicho algunas veces que la labor política (y de los politiqueros actuales) es crear conflictos, cuyo origen es del todo artificial. La psicología novísima, entrando en las entretelas del hombre y de su accionar, ha llegado a conclusiones luminosas respeto de la acción humana. Y ha llegado a la afirmación  de que, si esa acción no se nos da, naturalmente,  la creamos artificiosamente, para entretener los minutos y dar a nuestro oficio  una faena que lo legitime.
 La pedagogía ha avanzado no poco por este camino. Cuando los maestros (o los padres) no desean que sus hijos se entretengan en cosas dañinas, o inconvenientes, se les “inventa” algo qué hacer, ni que sea un problema “maquinado”: lavar unos trapos, mirar  unos grabados llamativos, cortar unos papeles, cuidar a un hermanito menor, etc. Ello evitará que, en su ansia por accionar y hacer, os estropeen sus vestidos “cosiéndolos”, os rompan los cristales, os deshagan una linda muñeca, os derriben una pared, os descalcen un árbol. Y, pasando de la pedagogía pueril a la virtud, y dejando la palabra a la despierta sabiduría popular, nace el adagio de que el antídoto mejor para no enviciarse es el trabajo, pasando este consejo milenario a las sentencias del buen sentido: “la ociosidad es la madre de todos los vicios”, “quien no trabaja peina al gato”, etc.
 No se han exceptuado de esta regla general los políticos y la diplomacia. Cuando no hay para mantener a miles de burócratas (cimiento eleccionario) se inventa la “paperassirie” para simular con trabajo artificial un trabajo ficticio innecesario; cuando no hay problemas que ocupen la “ciencia profunda” de los capataces políticos, se inventan problemas y se imita al león enjaulado: mucho caminar en su jaula, pero nunca moverse de la jaula.

 b) De ahí derivan todos los problemas artificiales.