Religión 39 01
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¿Dónde está la infección? La SI 14/01/39 p.2-3

Bardina se refiere a "los principios cristianos, tergiversados durante décadas” en "¿Dónde está la infección?, p. 2, col. 3ª,  párr. 4º

Entre esos principios cristianos tergiversados están aquellos que son base de realizaciones prometidas, pero incumplidas -según se ha visto- en materia de Reforma Agraria (hecha por los socialistas en Cataluña), del Gremialismo o Corporativismo (hecha por el Fascismo y el Nacismo), del Federalismo (hecha por los republicanos en Cataluña y no por los seguidores de Aparisi y Vasquez de Mella), de la Democracia (olvidados los cristianos de la democracia medieval, ganados por la democracia partidarista ineficaz), etc.

El texto, pues, consta de dos partes. La primera es la transcripción de un escrito de L.D. Cruz Ocampo intitulado “La derrota del liberalismo en la Legislación Vaticana”, que JBC cita a la letra, de dos columnas y media. La segunda es la réplica de JBC a aquél que lleva por título “Una Tesis de interés”,  de tres columnas. Aquí copiamos sólo esta segunda Parte

            El anterior artículo, claro como la luz, viene firmado por una de las más firmes mentalidades de la hora actual chilena. Luis David Cruz Ocampo es uno de los escasos cerebros que, en el examen de la cuestión social -y, por lo mismo, de la alta política- no ha perdido la brújula, sabiendo coordinar cuanto tienen de fundamentalmente necesario los principios cristianos, tergiversados durante décadas, y los que están poniendo en práctica los gobiernos nuevos, que, bajo las etiquetas más variadas y aparentemente contradictorias, no son más que una misma afirmación fundamental.
            En este artículo muestra Cruz Ocampo cómo la Constitución del Vaticano moderna –tan moderna que data de meses no más- ha tirado por caminos netamente interventores, pudiendo decirse que el Estado ha asumido tales poderes, que se confunden en casi todo con lo que actual terminología llama, tal vez con nombre impropio, socialismo.
            Dejando aparte esta tesis, que es necesario que consideren los individualistas que se llaman católicos –y que no lo son doctrinariamente, aunque comulguen todos los días-, queremos llamar la atención sobre una frase del articulista, que actualmente resulta de tal actualidad, que señala uno de los más abominables criterios de nuestro tiempo.
            He ahí el párrafo, que creemos digno de ser, no sólo desarrollado, sino de ser escrito en letras mayúsculas y ser clavado en las esquinas de las zonas políticas, y especialmente de las llamadas católicas y conservadoras:
            “... Por otra parte, las instituciones antiliberalistas se propagan en forma tal, se hallan ya de tal manera incorporadas a las formas de la vida moderna, que resulta más exacto decir que es urgente desintoxicar al Estado de la infección que le causan los restos de liberalismo en descomposición que están todavía adheridos a su organismo. En realidad, las anticuadas instituciones del liberalismo que todavía coexisten con las formas nuevas de la política y la economía, retardan la marcha del Estado; y los escombros del viejo edificio dificultan la construcción de la casa moderna”.
            He ahí uno de los más agudos problemas de nuestros días, que queremos plantear con toda la audacia necesaria y llamando a las cosas por sus propios nombres. El mundo está intoxicado por esa prensa acomodaticia, ramplona y sin nervio, que nunca llama las cosas de los suyos con claridad, andando con la espalda doblada y apoyada en las muletas de los prejuicios y la cobardía.
            El problema podría plantearse así: ¿Hay que emplear la artillería gruesa contra el mal existente e infectante, que es el Individualismo liberal, o contra el Comunismo que puede advenir?
            Véase cómo no planteo con ello un problema doctrinal, sino de estrategia elemental. No digo que el Comunismo es bueno ni malo, porque esta tesis nos llevaría, tal vez, a la afirmación de que el Comunismo lógico y usual, coincide en lo social, con la democracia cristiana. No es ésta la tesis que