Rotary 37

Los bellos rincones –geográficos y espirituales- de Valparaíso. Rotarios. La SI 23/01/37 p. 1

            Rotarios

            Es jueves. Y hacia las doce y media, una serie de caballeros, procedentes de todos lados de la ciudad, y de todas las zonas de profesiones y oficios, se van derecho hacia el Hotel Astur, con la grave calma con que el sacerdote se dirige a su templo.
            Son los rotarios, que celebran sesión gastronómica. Como en los antiguos ritos, tratan sus cosas alrededor de una mesa. Y todavía la palabra “compañero”, tan cálida y suave, viene de mesa y comida: pannus es un paño o mantel. Como es el prefijo de varios a una. Eso es el local o ideal común, señal de unión. Compañero: el que come con otros ligado a él por algún ideal.
            Nunca el compañerismo fue más íntimo que entre los rotarios. Y nunca, entre los rotarios, más íntimo que en los de Valparaíso. Son compañeros de verdad. Y se reúnen para tres cosas: para tratar de asuntos que atañen a la colectividad; para engañar el estómago con un menú de rotario; y para oír cómo los demás les dicen que se reúnen para hartarse como Heliogábalos.
            Los rotarios de Valparaíso tienen cierta bonhomía sencilla que los distingue de los demás. No son rotarios. Son rotarios de Valparaíso.