17 Sector económico 38 47
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Servicio obligatorio del trabajo a base militar  La SI 13/05/39 p. 12 .(1)
Servicio obligatorio del trabajo a base militar La SI 20/05/39 p. 12 (2) (continuación)
Servicio obligatorio del trabajo a base militar La SI 27/05/39 p. 12 (3) (continuación)
Servicio obligatorio del trabajo a base militar La SI 03/06/39 p. 12 (4) (continuación)
Servicio obligatorio del trabajo a base militar La SI 10/06/39 p. 12 (5) (continuación)
Servicio obligatorio del trabajo a base militar La SI 17/06/39 p. 12 (6) (continuación)
Servicio obligatorio del trabajo a base militar La SI 24/06/39 p. 12 (7) (conclusión)
Espacio Vital Parte 1: El Espacio Vital a través de la historia. 14 El Imperio británico, la Economía manchesteriana y la Era Victoriana  La SI 09/03/40 p. 7-8
Petróleo en Chile La SI 12/01/46 p. 5
Por fin Chile ya tiene petróleo    La SI 19/01/46 p. 1-3
Ofqui, cuello cercenado de la Taitao La SI 26/01/46 p. 5
Murió Keynes   La SI 11/05/46 p. 5-6
Los alemanes desbrozan el sud La SI 02/11/46 p. 10
¿Hará la Argentina nitrato artificial?  La SI 12/07/47 p. 6

Servicio obligatorio del trabajo a base militar
La SI 13/05/39 p. 12 .(1)

(Artículo de Juan Bardina  publicado (1938) en el Memorial del Ejército y Armada, órgano del Ejército de Chile, sobre este problema contemporáneo)
      1
 En las postrimerías del siglo pasado triunfaba en casi todos los países de Europa y América el Servicio Militar Obligatorio. Duraba entonces dos o tres años. Era un verdadero Servicio Militar, con tiempo suficiente para emprender en el recluta una formación a la vez militar y civil.
 Un solo país quedaba a la zaga, no aceptando el Servicio Militar Obligatorio: Gran Bretaña. Su ejército, relativamente de escaso volumen, se reclutaba a base del Voluntariado. Y llevaban los británicos tan al pie de la letra ello, que aún durante la guerra mundial, cuando tan necesitado de hombres estaba aquel pueblo, era excluido del Servicio Militar y de la guerra aquel que declarase que sus principios religiosos o políticos le vedaban matar, bajo cualquier aspecto, a otros hombres.
 Se decía que Gran Bretaña podía darse este lujo de Voluntariado, porque la defensa de su país estaba en las naves de guerra. Pero pensemos que también en las naves el reclutamiento era a base voluntaria. Y que ahora, cuando el principal peligro no está en la costa, sino en el aire, el Voluntariado ha permanecido en esa poderosa nación, hasta estos instantes, en que esa institución británica milenaria ha sido eliminada.
 Añadamos que, en varios países, la obligatoriedad del Cuartel era una frase más o menos democrática, pero no correspondían los hechos a ella. Pensemos, por ejemplo, en aquellos países, que a base de obligatoriedad, no pueden por diversas razones, llevar toda la juventud de un año a los Carteles, sorteando a los que deben ser admitidos a base de un cierto cupo, que varía todos los años, aunque sólo dentro del límite de ciertas cifras.
 Después de la guerra mundial, por virtud del Tratado de Versalles, se veía claro en una parte de este problema. Alemania no podía tener ejército de reclutamiento obligatorio. Sólo cien mil hombres, cuyo oficio sería el “ser soldado”. De este modo (decía la ceguera de los gobiernos aliados) no pasarán por entrenamiento militar los jóvenes alemanes, y les cortamos las uñas a ese pueblo.
 Alemania cumplía como podía para lograr dos cosas:
 1ª entrenar cualitativamente de tal modo ese pequeño ejército de cien mil hombres, que la calidad supliera a la cantidad (paralelamente a lo que hacía en Marina, con los famosos acorazados de bolsillo, de no más de 10.000 toneladas).
 2ª ver de entrenar de algún modo, fuera de los cuarteles, a la juventud. Y algo (más que algo) se hacía en este sentido en las asociaciones gimnásticas y otras organizaciones, especialmente las policiales y los somatenes y milicias.
 De ahí surgía una nueva idea y un nuevo progreso. Era éste: el ejército de profesión (cien mil hombres) precisamente por razón de continuidad y de oficio, formará los cuadros mejores que pudiera desear un general. Ellos comandarán, mañana, si necesario es, a la juventud con instrucción militar deficiente o más o menos velada (continuará).


Servicio obligatorio del trabajo a base militar
La SI 20/05/39 p. 12 (2)
(continuación)
Así, del mal de la guerra surgían bienes e ideas nuevas.
 Hacia 1927 el Estado Mayor francés se reunía misteriosamente durante un mes entero, sin saberse a ciencia cierta el motivo. Un Informe posterior nos lo explicaba, en parte por lo que decía y en parte por lo que un lector inteligente leía entre letra y letra. Francia (sus militares) declaraba que el ejército del porvenir estaría constituido bajo esta manera alemana: cuadros profesionales, de cabo apara arriba, y millonadas de soldados a las órdenes de esos oficiales y clases, todos los jóvenes más munidos de una sólida fortaleza corpórea y un alto ideal, que de perfecta instrucción militar.