18 Política internacional 40
Índice del Artículo
18 Política internacional 40
Página 2
Página 3
Página 4
Página 5
Página 6
Página 7
Página 8
Página 9
Página 10
Página 11
Página 12
Página 13
Página 14
Página 15
Página 16
Página 17
Página 18
Página 19
Página 20
Página 21
Página 22
Página 23
Página 24
Página 25
Página 26

nombre de la democracia? ¿No se ha hecho aprobar una moción para que los Gobiernos supriman las agencias noticiosas que no sean norteamericanas y británicas, dejando la verdad en manos de la mentira organizada y la democracia hecha un guiñapo?
    Pertenece a la delegación norteamericana la honra de haber propuesto la mordaza y rechazado la libre discusión, intentando aquel Gobierno, por medio de sus agencias controladas, imperializar totalitariamente sobre América.
    Un corresponsal que sabía captar la atmósfera que respiraba la Conferencia explica que el canciller Rosetti, a cualquiera insinuación que oliese a imposición y despotismo, contestaba con la cabeza erguida:
    - En Chile la prensa es libre.
    Una pequeña lección a los monopolizadores

    c) La Conferencia –esta era la idea matriz de Rosetti- podía –debía- haber tratado múltiples cuestiones prácticas, que están amenazando el porvenir de estas Repúblicas. No trataba ninguna a fondo. Pasaba sus horas turbias en discusiones sobre la mordaza democrática, y en mostrar los benéficos efectos de marchar marcados con un sello a fuego sobre las ancas.
    ¡Cuántos problemas económicos no ha puesto sobre el tapete el bloqueo antijurídico británico-norteamericano! ¡Cuántos peligros amenazadores para estas Repúblicas para el mañana mismo del fin de la guerra! ¡Cuántos hilos a atar para la común defensa económica de estos pueblos apenas salidos de la niñez! ¡Cuántos planes no podían ser tratados en comunión con todas estas Repúblicas hermanas!
    Nada. Comisiones. Sobre todo, Comisiones que residan en Washington. “Se verá de estudiar” lo único que debía “estudiarse”. Los métodos torpes de la Sociedad de Naciones, cuya triste historia parece que no han masticado muchos cancilleres americanos.

    d) En resumen: una Conferencia más, que ha resultado como las anteriores. Muchas palabras. Una unanimidad que es inunanimidad. Y una mayor desinteligencia, bajo envoltura de una mayor inteligencia. Unos pueblos a un lado, tiesos. Otros a otro lado, sumisos.
    Mr, Summer Welles retorna tristemente a su patria. Lo lamentamos por éxito de su carrera. Extendido el mapa de la cancillería norteamericana sobre la mesa, le explicaron, al salir, cuál era el fin principal de su misión. No lo ha logrado. Y el tarro de pintura del color con que aquella cancillería ha pintado a Centro América, podrá ahora servir para extender a otros pueblos más el mismo color; pero no sobre los dos pueblos  que son en América la calidad, la fuerza y el andar erguidamente.

(a) La SI 10/01/42 p. 1-7

Así hablaba el Conde Romanones (a mi distinguido amigo don Juan Bautista Rosetti).
El Canciller de Hierro (un seudómino de Juan Bardina)
La SI 21/02/42 p. 7

    “En la práctica del gobierno aprendí que de la política internacional depende, en definitiva, la salud de las naciones; que las torpezas que se  cometen en el orden interior, aún pudiendo producir grandes daños, no son de remedio imposible; más cuando las resoluciones que se adoptan traspasan las fronteras, los errores acarrean la desdicha y la ruina de los pueblos al propio tiempo que los aciertos llevan al engrandecimiento de aquellos”.
    En el prólogo de libro de Macedo Soares “El Brasil y la Liga de las Naciones”, encontramos este hermoso juicio del gran político español Conde de Romanones que nos ha incitado a romper nuestro voluntario silencio ahora que los acuerdos tomados en la Conferencia de Cancilleres de Río están por consumarse al mismo tiempo que luego empezarán a sentirse sus efectos.