España 37 06 05 y 12
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España 37 06 05 y 12
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Revolución anarquista en Barcelona La SI  05/06/37 p. 3          
España en llamas (41) La SI 05/06/37 p. 4-5
España en llamas (42) La SI 12/06/37 p. 4-7

            ¿Por qué los anarquistas, meses atrás, se unieron a los comunistas y socialistas españoles contra los derechistas? Nadie lo sabe. Era, además, un contrasentido.
            Los anarquistas de Cataluña, partido único en el mundo, son esencialmente revolucionarios, no en el sentido antiderechista, y ni siquiera comunista, sino en el sentido antidemocrático. Son los enemigos natos de las izquierdas democráticas, mucho más que de los fascistas, con los cuales convienen en métodos y caminos.
            Apenas unidos a las Izquierdas, comienzan a enredar inmediatamente. Llegaba a tal extremo su política, que el Gobierno catalán los eliminaba, tres meses atrás, de su seno, y aún suspendía su prensa, en buena parte. De ese entonces, la guerra entre izquierdistas y anarquistas era un hecho latente, que debía explotar a la primera ocasión.
            Influyó también en su explosión la conducta del parlamento catalán, cada día más sensata. Últimamente declaraba inviolable la pequeña propiedad particular, según las ideas exactas de la democracia cristiana. Se iba estabilizando el orden dentro de una repartición sensata de los bienes. No había extremismo ni provocaciones, desarmó a los políticos de todos los partidos de gobierno, prohibiendo tener armas.
            Esta excelente política, que ignoran, por ignorar todo, los que nos hablan del “Gobierno comunista catalán”, no la ignoraban los elementos anarquistas. Y no pudieron tolerarlo.
            Por lo demás, constantemente los anarquistas han defendido que les conviene más que gobiernen derechas, cuanto más extremas y reaccionarias mejor, que nos las izquierdas. La crueldad de un gobierno derechista exasperaría al pueblo. Es lo que desean los anarquistas. La tolerancia izquierdista, si se implantara, no exaltaría las pasiones. No les conviene.
            Lógicamente hablando, y siempre dentro de las doctrinas anarquistas, estos elementos han de poner cuanto puedan para el triunfo de las Derechas. Y todos estos llamados a la concordia republicana eran absolutamente fuera de tono.
            La rebelión anarquista de Barcelona sólo podía ahogarse por la fuerza. Por esta fuerza que ellos mismos defienden. Todo lo demás era perder el tiempo

España en llamas. La guerra social ha explotado en España, envolviéndola en una doble llamarada de llamas materiales y de odios. Es el siglo XlX que se hunde (41), 05/06/37 p. 4-5

213. ¿Nuevamente la monarquía? (continuación del número anterior)
            Franco estaba en el deber de preparar una unificación de principios. Y deshacerlo a lo Mussolini, imponiéndose. En su discurso usa varias veces la palabra EXIJO. Está en su razón. Por voluntad jamás se allanarían estos grupos a formar un solo núcleo. Aún así, dudamos que Franco lo logre. Pero su responsabilidad, en este caso, quedaría salvada.

            e) Con esto anunciamos de antemano las futuras discordias.
            Hay en esta proliferación de partidos derechistas tres fuerzas puras, desgraciadamente tocados de un odio ab(sic), pero siempre poderosas y excelentes. Los falangistas, formando entre ellos buena parte de la juventud de derechas, aunque demasiado influidas por la sugestión del fascismo extranjero. Los requetés, siempre dispuestos a derramar su sangre heroicamente y fieles a parte de la tradición nacional, desgraciadamente pecados de un odio absurdo al  federalismo y a los bizcaitarras(sic).
            Los católicos del grupo 7, tal vez los mejor orientados aunque palabreros en cuanto a exigir a los patrones el cumplimiento de sus deberes sociales. Los demás grupos son nada y basura, apéndices derechistas del Marxismo, que dicen abominar, no sospechando que marxismo es su ideal
materialista de preponderancia abusiva patronal.
            Si el grupo 8, formado por elemento militar neutral bien intencionado (aunque desviado por una historia de España inventada por los libros elementales) lograse hacer llegar a los tres