España 37 11 06 13
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España 37 11 06 13
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España en llamas (62) La SI 06/11/37 p. 5
España en llamas (63) La SI 13/11/37 p. 4-5

346. La terrible visión del invierno (conclusión del número anterior)
            ¿Tendrá este nuevo Invierno, para los beligerantes, alguna sorpresa? ¿Traerá el Año Nuevo, en caja incógnita, algún regalo para uno de los dos bandos? O, ¿será esta Navidad fiesta del Hogar unido, otra Tragedia viva, la familia española dividida y seccionada, lobo el español para el español?
            Invierno. La nieve comienza a caer, y las hojas de los escasos árboles castellanos han caído ya. Con el verano ido se han esfumado las esperanzas ilusas y todo hace creer que Jesús nacerá otra vez entre los bandos opuestos, y en ninguno de ellos lealmente aceptado. Por un lado, la hostilidad en la boca y en la ley. Por otro lado, la hostilidad en el corazón, rebelde a realizar las doctrinas sociales de Cristo.

347. Un tren Fantomas
            Suceden en España cosas absurdas. Pero no hay tragedia que no tenga su contraluz cómica.
            Aun  en las tremebundas tragedias griegas había su bufón. Y, cuando no, los empresarios sabían colocar sabiamente, tras una espantable gesta de Edipo, la salada broma de “Las aceitunas”, cuyo autor, español clásico, halló el argumento y la pimienta en los anfiteatros atenienses.
            Tal es el caso del Tren-Fantasma, nada menos que con 28 vagones y dos máquinas (pongámosle un mínimo de 400 metros) que ha desaparecido como por arte de encantamiento, sin conocerse su paradero.
            Veintiocho vagones de material de guerra son vagones. Un plato ciertamente apetitoso. Sale de Barcelona. Atraviesa por campiñas absolutamente pobladas. Tan pobladas, que una ciudad dista de otra  un máximum de tres kilómetros. Entra en la feraz región del Priorat, que es un jardín verdadero, con sus famosos vinos, sus alimentos tradicionales, sus avellanos, sus flores doquiera. Imposible toda escapatoria, sobre todo sobre rieles. Y, a pesar de ello, en medio de tantas vida y de innumerables testigos, el tren y sus vagones y sus cañones desaparecen, como si la varilla mágica de un encantador estuviese a las órdenes secretas del general Franco.
            La policía se ha vuelto loca buscando lo que sin necesidad de microscopio. Pero el tren no ha aparecido.
            Para pasar a tierras derechistas, había que atravesar las trincheras cercanas a Zaragoza. Hay en ella- se comprende- cien cortapisas. Puede, entre sus mallas, escabullirse un hombre. Pero un tren con 28 vagones, 2 máquinas, centenares de cañones y diez empleados...
            Desapareció. Es absurdo, pero cierto.
            Arte de fantasmagoría, que tiene alelados s los pesquisas de Barcelona y Valencia.

348. ¿Cambio de orientación?
            Explica un telegrama que el Gobierno de Valencia llamó a Portela Valladares y a Miguel Maura, que vivían en Francia desde el principio de la guerra, habiendo ya llegado a Valencia.
            Es un buen signo. Nacional e internacional.
            Nacional, porque Portela Valladares fue el que entendió lo que España necesitaba: una radical reforma económico-social, pero ordenada. Sus famosos Decretos fueron boicoteados por los derechistas. De ahí surgía, lógicamente, la ira del pueblo y el radicalismo social, que traían a su vez, la reacción derechista. En la ciega oposición de las derechas a la política de Portela hay el origen de todos los excesos de Izquierda. Lo mismo podría decirse de Miguel Maura, católico avanzado, uno de las más claros cerebros de la actualidad nacional.
            Con la intervención de esos dos hombres en el gobierno –a los cuales seguramente se añadiría Osorio Gallardo- se entraría en un período de reforma social cristiana que ¡hay! en todas partes están realizando las Izquierdas, negándose las Derechas a adoptar sus propios principios.