España 38 01 08
Índice del Artículo
España 38 01 08
Página 2
Página 3
Página 4
Página 5
Página 6
Página 7
Página 8

España  en llamas (70) La SI 08/01/38 p. 3-6

379. La ofensiva de Teruel
            Los gubernamentales, en cuanto los enemigos estuvieron próximos, abrieron un fuego cerrado de artillería, poniendo fuera de combate a varios tanques, a pesar de lo cual el comando nacionalista impartió orden de efectuar una carga. La batalla se convirtió en una lucha cuerpo a cuerpo, sin que durante largo tiempo se inclinara a favor de ninguno de los combatientes, hasta que, finalmente, las tropas de Franco se vieron obligadas a retirarse, por ser inferiores en número”.
            Una vez fracasadas estas dos intentonas,  (Jaca, Ebro), quedaron en reposo los nacionalistas durante cerca de un mes.

            c) Fue entonces (15 Diciembre) cuando el Gobierno de Barcelona irrumpía sobre Teruel, con unos 65.000 hombres, al parecer. Tenían aquí los derechistas como 45.000 hombres, circunstancia desfavorable, pero con la ventaja de que estaban en posiciones creídas inexpugnables. El mandar en este sector Moscardó era otra circunstancia mala para los atacados.
           
            Los telegramas nos cuentan las penurias de los moros en este sector, donde se pelea sobre 40 centímetros de nieve. Muertos de frío, caía un batallón entero en poder de los izquierdistas.
            Todos están contestes en afirmar la bravura de ambas partes en esos días de terrible batalla a 6 grados bajo cero. Todos, también, en mostrar cómo tanto la aviación como la dirección izquierdista estaban a la altura de la de los derechistas. Lo cual viene a confirmar los augurios que hacíamos anteriormente sobre el carácter absolutamente distinto de esta nueva fase de la guerra, comparada con la fase Norte-España, donde los republicanos peleaban a cuerpo descubierto, sin municiones, sin artillería, sin tanques y sin aviación.

380. La próxima ofensiva derechista
            Estos fracasos de Sabiñanigo (norte de Aragón) y acción de Teruel, habrán aumentado la perplejidad en el campo derechista, acerca de que si hay que ofender y dónde.
            Los telegramas de la frontera española –generalmente inspirados en círculos diplomáticos derechistas extranjeros- nos hacían saber que Franco habría desistido de cualquier ofensiva por ahora. Falto de 45.000 soldados que le han retirado los italianos, habiéndolos llevado a Libiaen espera de retorno, siente la falta de esas tropas organizadas.
            Sin embargo, el 19 de Diciembre el general Queipo de Llano nos hacía saber desde Sevilla que todo estaba a punto ya de plena organización y que el 20 de Diciembre la ofensiva tendría lugar.
            ¿Por dónde irrumpiría? Hay que descartar los dos frentes restantes aragoneses, donde los catalanes se han hecho irresistibles. Y habría que pensar en Guadalajara, para rodear Madrid, en el mismo campo donde tenía lugar la derrota Moscardó-italiana, meses atrás; o bien, Almería, para apoderarse de las ricas minas y las vegas feraces de Murcia, así como el arsenal de Cartagena. Es esta una región de clima benigno y los moros podrían pelear aquí con toda la eficacia acostumbrada.
            Hay un tercer campo no imposible: la zona cordobesa de Peñarroya, donde Franco ha intentado por tres veces, siempre inútilmente, avanzar y hacerse con las minas de Almadén, las más famosas del mundo en mercurio.
            A fe de que, en la vigilia de esa ofensiva que anuncia Queipo, contrasta la gallardía de las tropas republicanas con lo que de ellas dicen desde la tierra de Derechas: “Los milicianos (Salamanca, 18-Xll) no tienen ya el menor espíritu combativo (esto se decía dos días después del avance sobre Teruel). No sienten la causa a la cual están adscritos y presienten que sufrirán muy pronto un desastre que significará el fin de la guerra”.

381. Cifras espeluznantes