España 38 03 05 y 12
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España 38 03 05 y 12
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España  en llamas (77) La SI 05/03/38 p. 4
España  en llamas (78) La SI  12/03/38 p. 4-5

(La portada de este ejemplar contiene un llamado encabezado por un gran título que dice así: “El factor sorpresa en la guerra española”, bajo el cual y al centro va un mapa dibujado por JBC que muestra el oeste de Alemania, a la altura de Aquisgrán; el sur de Bélgica y el norte de Francia, seguido su borde inferior de palabras escritas -en cuatro líneas- por mano de JBC que ilustran sobre las líneas y señales trazadas en aquél. Concluye la página en el extremo inferior con estas frases mecanografiadas: 
            En la actual contienda española los avances derechistas e izquierdistas se basan en la sorpresa, factor que ha jugado siempre un importantísimo papel en las guerras de todos los tiempos.
            Así, el presente gráfico muestra el incontenible avance del ejército alemán, durante el período más álgido de la gran guerra, hacia la capital de la Francia, avance que fue desbaratado  mediante un golpe audaz y sorpresivo del jefe de la plaza, general Gallieni.
            He ahí el Factor Sorpresa con que no contaban los alemanes y que cambió el curso de los acontecimientos al provocar la victoria francesa del Mane.
            Pero, la Sorpresa es preciosa en una guerra cuando es accidental y poco frecuente, y no como sucede actualmente en España, donde se repite y anula constantemente, lo que acusa poquísimo talento militar en los Estados Mayores de ambos bandos).

415. El factor sorpresa en la guerra
            a) Siempre en las guerras ha sido importantísimo el factor sorpresa. Tanto, que en los planes estratégicos se cuenta siempre con esto: hacer “demostraciones”, es decir, simulacros de ataque, para ocultar al enemigo el lugar del verdadero ataque. El lector comprenderá toda la importancia de atacar donde el enemigo no pensaba.
            Por esto el factor sorpresa es tan importante como raro. Porque el Estado Mayor tiene, entre sus obligaciones primordiales, anular esta sorpresa como arma del contrario, tanto como intentar de aprovecharlo en beneficio propio
            b) La batalla del Marne (la gran guerra con ello) se ganaba mediante una sorpresa. No recordamos si en estas columnas la hemos puesto de relieve. Es tan interesante la cosa; han sabido apreciarla y ponerla de relieve tan mal los mismos militares que han historiado aquella guerra, que queremos poner aquí de relieve este episodio de la guerra mundial.
            El lector ha de tener a la vista el mapa de nuestra portada, sin el cual no entendería una palabra
            El Ejército alemán, vencida la resistencia en Lieja, que duró como quince días, entraba en Bélgica y allí hacía el segundo alto, ganando la batalla de Dinant, pueblo escarpado en la frontera franco-belga. Los ejércitos franco-anglos se hacían para atrás, preparando una nueva batalla en las llanuras onduladas de san Quintín. Era el tercer alto. La batalla se declaraba a favor de los alemanes. Y, si las noticias que llegaban a París no eran inexactas, morían en ella alrededor de 20.000 jinetes británicos, que incluían la flor y nata de la aristocracia inglesa. Nuevamente se hacían para atrás los ejércitos aliados, deteniéndose en los suaves lomajes de Meaux, unos 80 kilómetros de París, es decir, a tiro de cañón, habiendo ya atravesado el río Marne, afluente del Sena, ríos que pueden verse en el croquis de nuestra portada.
            Iba a darse una nueva batalla –iniciativa alemana- cuando al mariscal Gallieni, jefe de plaza en París, se le acudía una idea diabólica basada precisamente en la sorpresa, de la cual estamos hablando. Este episodio ha sido velado por los mismos escritores militares y queremos ponerlo de relieve, tal como lugar todo.
            Gallieni, usando de sus facultades omnímodas como jefe de plaza, organizaba un plan absolutamente ilógico dentro de la Ordenanza, pero absolutamente lógico dentro de la psicología. (Uno de los defectos mayores de las profesiones: médica, abogacial, militar, etc. Es no saber estar basadas en las investigaciones psicológicas).
            El plan era el siguiente, y su fuerza la juzgará el lector a primera vista.