España 38 05 07 y 14
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España 38 05 07 y 14
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España  en llamas (86) La SI 07/05/38 p. 7-8
España  en llamas (87) La SI 14/05/38 p. 3-4

446. “Con Cataluña topamos, Sancho” (continuación del número anterior)
            3º por ciudadanos agrupados en diversas razas y que hablen diversas lenguas reconocidas. Estos Estados no pueden marchar sin una estructura federal, es decir,  de una independencia interior cada raza y lengua, y delegando en un Estado Central las funciones comunes.
            Estos son elementos. En España ha habido distinguidos Jefes de Gobiernos, civiles y militares, que no han entendido esta doctrina propia de párvulos.

            c) España pertenece a la tercera categoría. Está formada Iberia por cuatro razas distintas con sus lenguas:
1º la antigua, vasca, que contaba sus tres mil años cuando menos cuando el idioma de Cervantes estaba dando sus primeros vagidos;
2º la raza catalana, que ocupa una buena parte de la península (Cataluña, Valencia, Baleares), y casi todo el sureste de Francia (Rosellón, Provenza, etc.). esta raza idiomática surgía al mismo tiempo que la castellana. Pero su literatura avanza a la castellana en doscientos años cuando menos;
3º la raza celta, Galicia y Portugal, cuya infancia es contemporánea de la castellana y catalana, pero cuya literatura avanzó a la castellana al menos en cien años; y
4º la raza castellana, con sus típicas e indudables regiones bien definidas (Aragón, Andalucía, Castilla Vieja, Castilla Nueva y León, etc.). Es de formación paralela y simultánea a la de la raza catalana y gallega, aunque su literatura escrita haya aparecido más tarde que las de estas dos últimas.
            No hay otro régimen, para una España natural y normal, que la independencia para cada una de estas razas, uniéndose todas en federaciones para lo exterior y lo común. Así pensaban Vasquez Mella y Margall.
            El mismo escudo de España muestra la multiplicidad de estas razas, España no tiene escudo ni signo. Para darle uno, no ha habido más remedio que unir en cuarteles contiguos las cuatro Barras de sangre catalanas, las cadenas “vasco-navarras”, el león de León y el viejo “astielho” de las bravas Castillas. España no tiene signo siquiera. No es más que la hermandad de sus naciones o razas, como decía Cervantes.
            Tampoco tiene España bandera. No la tuvo jamás, hasta que los afrancesados de Cádiz le dieron una. Cogieron la catalana, la partieron por en medio, y ahí quedó la bandera de España. Esta “vieja y milenaria bandera”, como decían un día Franco y Pemán, ignorando que la habían fabricado hace no más de ciento veinte años los masones de Cádiz. España usaba, en us tiempos heroicos, no más que sus banderas regionales: la morada de Castilla, la rojo-gualda catalana, etc.

            d) En estos días los alemanes de Checoeslovaquia están en movimiento casi revolucionario. Gritan. Exigen. ¿Qué quieren, para lo cual dicen que cuentan con el respaldamiento de Hitler?
            Algo muy sencillo: que el Estado checoeslovaco reconozca el derecho de las razas que están minoría en el país, para gozar de una independencia total en sus asuntos interiores, sólo sujetos al poder central en las cosas generales. Se niegan a aceptar la legislación de la mayoría checa, el idioma que no es el suyo y empleados que no son de su raza y confianza.
            ¿Es esto algo anormal? Esto es lo que la Sociedad de Naciones ha reconocido como derechos de minorías, naturales e inalienables, a base del respeto a la personalidad humana en concreto, es decir, tal como es cada grupo de hombres.
            El jefe de los alemanes residentes en Checoeslovaquia conferenciaba un mes atrás con el Führer, y, al llegar a Checoeslovaquia, pronunciaba su resonante discurso.