España 40
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España 40
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Franco llora sobre las ruinas de España La SI 06/01/40
El Derrumbe La SI 22/06/40 p. 3-11
Francia fuera de la guerra La SI 29/06/40 p. 1-9
Un mal paso del Gobierno español La SI 27/07/40 p. 7-9
Africa a la vista La SI 28/09/40 p. 3-6 letras  de la crónica "f", "g", "h", "i" ver Guerra 1939
Negras nubes se ciernen sobre el Mediterráneo La SI 26/10/40 p. 1-9
La política interior en España. Encontrados derroteros La SI 02/11/40 p. 7
Tánger, Libreville, Gibraltar La SI 16/11/40 p. 6-7 ver Guerra 1939
España reanuda relaciones con Chile La SI 19/12/40 p. 7-8

Franco llora sobre las ruinas de España
La SI 06/01/40

          El general Franco ha hablado nuevamente. Es el tiempo de los que hablan demasiado. ¿No hablan ahora cada dos por tres aún los mudos británicos? Dos meses atrás, el buen general hablaba a América. Tenemos sobre la mesa los comentarios que ha merecido su discurso a más de una docena de publicaciones americanas de arraigo. Deplorables. Antiespañolas. Agriamente hostiles a España.
            El general Franco habla de los estragos producidos por la guerra de Liberación. Los hechos mismos que él cita están por tomar esta palabra como impropia. Los vascos no han sido liberados, a fe de Dios. Tampoco los catalanes y gallegos. Tampoco un centenar de inventores y gentes de ciencia  que trabajan para bien de otros países. Tampoco la juventud de las corrientes paganas de que se quejaba el primado de Castilla recientemente. De lo material no hablemos: ahí está el general Franco acumulando lágrimas sobre montañas de ruinas, que no han sido siquiera desbrozadas después de tantos meses de paz impuesta y de quietud.
            Los que llegan de españa hablan de enormes multitudes de desocupados. En tanto, todo son ruinas a reconstituir y cosechas absolutamente insuficientes. ¿Es que los muertos han sido tantos que aterrarían las cifras? Una revista británica habla recién de la negativa del Gobierno español a dar cifras de nada. De los muertos por los izquierdistas. De los muertos por los derechistas. De los fusilados por ambos lados. De campos incultos. De moneda.  Dice: “El general Franco merece todos nuestros respetos. Pero asombra oírle afirmar que España carece de oro, inmediatamente después que ha recibido de Francia más de 900 millones oro que las Izquierdas no gastaron. ¿Es que ha debido entregar todo ese oro por gastos de la guerra?”.
            Una frase del general Franco merecerá un juicio adverso de la crítica desapasionada: aquel en que dice que no hay trigo gracias al descuido de las izquierdas. Sólo un oyente que carezca de la instrucción elemental mínima ignora que las 9 décimas partes del trigo español lo producen Castilla la Vieja y León, que estuvieron desde el primer día de la guerra bajo el mando del general Franco. Hemos comentado este hecho en otra ocasión y solo esa alusión absurda del Jefe del Estado español obliga a recordar nuevamente esa incuria inexplicable de las autoridades de su zona que, mientras explicaban al mundo que el pan abundaba y ni sabían qué hacer de él, resultaba que no había trigo siquiera sembrado para las más apremiantes necesidades.
            Los telegramas de estos días nos hablan de trigo comprado, no sólo en la Argentina, sino aún en Bulgaria y Yugoslavia. Sería esto increíble, si no fuese cierto. Porque España tiene tales posibilidades, aún con esfuerzo mínimo, que cualquier gobernante mediocre puede producir más trigo del que necesita, como ha sucedido aún en los malos tiempos de la República.
            España –la España de siempre- vive mal a fuerza de politiquería y de egoísmos grupales. Hay gentes de bandos. No hay españoles. Hablamos, cierto, de las alturas. Y continúan los tiempos en que para la República no había más españoles que los Izquierdistas de su camarada, aunque ahora con media vuelta al otro lado, lo cual es uno y lo mismo.
            Sin embargo, nadie que conozca España podrá ser pesimista. Si el general Franco no acertase –desgraciadamente- a ser el Hombre que se necesita, lo substituirá otro. Después de tan enorme tragedia, y de tanta riqueza material y espiritual  como encierra el pueblo español, no puede estar condenado a perpetua insuficiencia gubernativa.
Este día se daba una noticia que, desgraciadamente, ha resultado cierta.  El  Gobierno  abolía
los Tribunales del Trabajo paritarios, que son ya cosa propia de todos los países civilizados. España será el único país que no entiende que la justicia social es técnica y moralmente distinta que la ordinaria. Y pasará por el bochorno de estar más atrás de cualquier otro país europeo o americano.
Malas noticias. Malos síntomas.
Concluida la guerra, habían de estar tan cansados todos, que aún gentes adversas al Derechismo estaban dispuestas reconocer al general Franco como supremo árbitro de una España