Hispanoamericanismo 35 08 10
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Hispanoamericanismo 35 08 10
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Hacia un Imperio medular ibero-americano. El sueño de Bolívar La SI 10/08/35 p. 4
El futuro internacional de los pueblos americanos La SI  12/10/35 p. 1-3
Especial para la “Semana Internacional” Amanda de Amunátegui La SI 30/11/35 p. 4

Hacia un Imperio medular ibero-americano. El sueño de Bolívar
La SI 10/08/35 p. 4



En el día aniversario del nacimiento de Simón Bolívar se ha inaugurado en Quito un monumento en honor del hombre extraordinario que libertó a cuatro países, poniéndolos en pie de independencia
    El presidente Velasco Ibarra proclamó abiertamente  la necesidad americana de ir a una Confederación racial. Tiene ese político una mentalidad claramente definida en ese sentido  y una audacia libre de todo miedo en el sentido de auspiciar novedades que encuentran en otros estadistas dificultades que los acoquinan.
    Habla de la necesidad de “un gran bloque económico en el continente americano”. “Deberíamos estrechar más   los lazos de amistad, de cooperación financiera, creando mercados para absorber el excedente de la producción  de los distintos países, facilitando la independencia económica de América…”.  “Hay que estimular  el sentimiento ibero-americano y especialmente el sentimiento gran-colombiano”. El sentimiento es fuerza fatal. Nadie puede dominarlo. Excitado y avivado produce fatalmente sus efectos. Los ideales de Bolívar no pueden morir En su tiempo fueron sueños antevistos en las entrañas mismas de los sucesos. Hoy los sucesos van haciéndose realidades y lo harán cada día más, Vamos hacia la interdependencia entre todas las organizaciones humanas. La actualidad es favorable, a condición que se haga a base de justicia y de sincera cooperación entre iguales. Por esto hay que principiar por ser “gran-colombianos”, seguir con la federación iberoamericana y avanzar sólidamente al hispanoamericanismo”.
    Velasco Ibarra envía un Mensaje a los presidentes de Bolivia y Colombia. Este, Dr. López, contesta así: “Ningún momento más propicio que éste para que se alcance el anhelo de que sea una realidad la reconstrucción de la Gran Colombia”.
    He ahí el Ideal, en el corazón mismo de los que, por el lugar que ocupan, pueden ser instrumento de una inicial realización. América se salva racialmente, dándose las manos los hijos de la vieja Iberia, o se avecinan para ella días negros.


El futuro internacional de los pueblos americanos
La SI  12/10/35 p. 1-3


1. España adivina
    Parece que el destino señalaba a España el rol de relacionarse con América desde los más lejanos tiempos.
    En la antigüedad se tenía de la forma de la tierra las ideas más caprichosas y estrambóticas. Sabios de nombre conocidos en la filosofía griega la daban como una especie de superficie plana, sosteniéndose quién sabe cómo; o como un dado perfecto, con esquinas destinada; o, todo lo más, como un enorme cilindro de bases desconocidas.
    Eratóstenes, que vivía en el siglo lll  antes de Cristo, dio un paso de gigante cuando anunciaba una forma esférica, con un vientre cálido sobresaliente (Ecuador) y dos casquetes (Polos) entrabados por enormes sábanas de hielo. Pero suponía que un mar inmenso se extendía entre la Europa y el Asia, llegando el Atlántico a las costas de Cipango, es decir, de China.
    Fue un español, del siglo de Cristo (sic)(a), quien había de anunciar la existencia de un nuevo mundo en la inmensidad del gran mar. Lucio Anneo Séneca, andaluz de Córdoba, en uno de los coros de su tragedia “Medea”, hacía cantar al pueblo esos versos, que tenían todo el aire de una profecía perfecta:
Venient annis soecula seris
Quibus Oceanus vincula rerum
Laxet, et ingenes patebit tellus,