Hispanoamericanismo 48 04 05
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Hispanoamericanismo 48 04 05
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Estados desunidos ibero-americanos. Intercambio de profesores La SI 10/04/48 p. 4
América no es colonia de Estados Unidos La SI 15/05/48 p. 1-2
Estados desunidos ibero-americanos. El Lord que delira La SI 29/05/48 p. 5

 

Estados desunidos ibero-americanos. Intercambio de profesores
La SI 10/04/48 p. 4

 Ha sido erigido estos días un centro chileno-argentino para estrechar relaciones. Lo preside un ex embajador en Buenos Aires, hombre muy inteligente y además muy activo: Ríos Gallardo
 Hay cosas raras que aparecen en la vida, quién sabe por qué causa. Hay montados en Santiago de Chile numerosos institutos o centros chileno-X, para intensificar relaciones entre Chile y otros países del hemisferio. Y hasta los hay algunos –cuya razón de ser, siendo lejana, no negaremos que tiene objetivo- uno chileno-yanqui y otro chileno-canadiense. No obstante, no había un centro chileno-argentino, al cual se le veía un rol más cercano, un interés más vital, un objetivo muy claro.
 No debía ser así, pero así fue. Y ahora, al fin, la falta ha sido subsanada, y la institución existe ya.
 Fue la creación de esos centros una moda. Como tal, poca es la vida que esas instituciones llevan y pocos (algunos serán) los atractivos que presentan y los trabajos que realizan. Aunque sea solo para decorar algún día del año, buenos están.
 Pero Chile y Argentina es ya otra cosa. Sus relaciones son cosa viva. Son vecinos. Son hermanos. Tienen cosas comunes. Deben tener muchas necesidades. Por tanto, ha de tener esta institución vida, y bajo no pocos puntos de vista.
 En primer lugar, su Casa (habría de haber su Casa) ha de ofrecer algún aliciente a la mayoría de ciudadanos que se interesan por una amistad práctica chileno-argentina. El Estado chileno, el Estado argentino, el Ministro de España en Santiago, otros más, sabrían si les interesa comenzar el acervo de libros a ofrecer al público, especialmente referentes a los dos países y a sus relaciones. Habría de haber una pequeña comisión que cuidara de ello.    
 Una sala de revistas que llamase a la gente, especialmente a las mujeres, sentado está por decir que los dos países mencionados  son los que mejor colección de revistas del día pueden ofrecer al público. También revistas europeas, especialmente españolas. Las revistas mismas comprenderían si les conviene ponerse a mano de mujeres de estos países, aún tratándose de modas. Una comisión debería especialmente en esto ofrecer los periódicos del día y las mejores revistas.
 Habría de haber una Comisión de Caminos, siempre a la vista para abrir nuevas vías de comunicación y de obtener facilidades, especialmente turísticas.
 Habría de haber ¿quién sabe cuántas cosas “vivas”  si el que las organizase tiene vida y para él no es importante “ocupar un puesto”, sino ocuparlo dignamente, activamente?
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 Pero hay un aspecto que merece trato especial, y que produciría varios efectos, de largo alcance, pero tanto más eficaces cuanto más lejanos. Nos referimos al intercambio de alumnos y profesores. Ahora nos interesa poner atención en los profesores universitarios.
 Dos profesores que intercambiasen sus cátedras: el chileno pasándose a adoctrinar a los universitarios de Buenos Aires, y el profesor del mismo ramo de Buenos Aires que cambiara su sede y hallase sus alumnos en Chile por uno o dos años.     
 Desde luego habrían de ser profesores capaces de enseñar algo nuevo, tipo universitario y no tipo segunda enseñanza. Capaces de llevar al respectivo país vecino algo nuevo, que allá sirviese y que acreditase su cátedra. 
 Económicamente no sería difícil, aunque no fácil, organizar la cosa. Se trataría de un apostolado internacional y no de una ganga económica. Y podríamos añadir que entre la gente apta y nueva  se encuentran esas personas  más que entre la gente adocenada y ansiosa de dinero: el profesor cobraría en el nuevo país el sueldo del que se habría trasladado al otro país, no costando nada al Estado. Los viajes los darían gratis los vehículos necesarios. Y, como complemento a su sueldo (por no ser éste como en Europa para vivir, sino para complementar el sueldo), podría alguna institución doblar el sueldo de esos profesores: la misma institución que patrocinase el acto, la misma Universidad, el gobierno respectivo, etc. sería un sueldo modesto, pero se hallaría quien no necesitase más.
 Las ventajas de este medio (que nadie ha comenzado) son varias, y en Europa las han tocado. En Salamanca, siempre había intercambio de profesores con Alemania. Sabemos que en Estados Unidos trabaja para intercambiar otros: semillas científicas que dejan en los países, amistades entre centros docentes, cambio de aires y de ambiente, relaciones entre políticos y hombres de ciencia, relaciones entre