Estados Unidos 36 12
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El triunfo de Roosevelt significa la derrota definitiva de Wall Street(4) La SI 05/12/36 p.1, 6-9
El triunfo de Roosevelt significa la derrota definitiva de Wall Street (5) La SI 12/12/36 p.1-2, 6-7
El triunfo de Roosevelt significa la derrota definitiva de Wall Street (6) La SI 19/12/36 p.5
El triunfo de Roosevelt significa la derrota definitiva de Wall Street (7) La SI 26/12/36 p. 1-4

11. La política interior de Roosevelt (continuación)
            El resurgimiento está a la vista, creciente de hora en hora. Abarca todas las zonas del trabajo.
            El déficit del Estado llega a más de treinta mil millones de dólares, suma fabulosa que ha hecho sonreir  y decir a Roosevelt: “he tomado este dinero de los que lo tenían acaparado, en formas de empréstitos. Resulta, pues, que la nación no debe nada. Unos deben a otros dentro de la nación misma. Y ¿qué les parece si, al fin, se considerase esto como contribuciones forzosas a un capital que tocó utilidades usurarias? Sería un restablecimiento de la justicia social...” Palabras que delatan a dónde irán a parar, al fin, esas deudas gigantescas y explican con qué tranquilidad anuncia Roosevelt, cada semestre, un nuevo empréstito. ¿No hay, todavía, diez millones de desocupados y agricultores en espera de resurgir?

12 La política externa del período
            La han caracterizado dos tónicas, que se resumen en una: acercamiento sincero y leal a todas las repúblicas de este continente.
            La política norteamericana del pasado constituía una agresión imperialista continua, que tenía su apoyo en la impotencia de nuestros pueblos y la desaprensión de sus políticos, vivientes de la sabia nacional. El imperialismo norteamericano ha invadido todo: con las armas, los once pueblos del mar Caribe; con la complicidad y el cohecho de los políticos centro y sudamericanos, apoderándose de las riquezas matrices de todos ellos.
            Roosevelt sigue el camino opuesto. Predica y realiza una excelente política de Buen Vecino. Renuncia a las ventajas de la Enmienda Platt, en Cuba, e interviene lo menos posible en los disturbios de esta isla, a pesar de tocar directamente al capital norteamericano. Retira todas las tropas de Nicaragua, Haití y Santo Domingo. Firma con Panamá un Tratado decente. Se abstiene de toda intervención en ningún país y bajo ningún concepto.
            Esto produce en América una impresión magnífica. ¿No ha logrado Roosevelt cambiar la opinión de nuestros países, en buena parte? Y esta buena opinión prepara el camino a otra tendencia rooselveltiana: celebrar con cada una de estas Repúblicas tratos comerciales favorables a ambas partes.  Se han rubricado ya con 8 países. Están elaborándose los restantes.  Y el comercio internacional interamericano comienza una nueva era.
            Se habla del Diablo que, harto de carne, se mete a fraile; de sesenta años de un imperialismo grosero, que, como ladrón de caminos, ha arramblado con la riqueza de pueblos hermanos. Se dice que California es región robada, y Tejas y Nuevo Méjico igualmente; que los intereses norteamericanos en los pueblos del mar Caribe han sido creados por la presión militar; que el canal de Panamá es, simplemente, en su parte política, una extorsión grosera sobre Colombia y Panamá, sucesivamente. Más, ¿qué puede el Presidente contra un pasado del cual nadie se acuerda ya, salvo la crítica histórica?
            Roosevelt ha remachado el clavo de su política interamericana con esta Conferencia de Paz de Buenos Aires y no puede negarse que se trata, en globo mirándolo todo y sombras inevitables aparte, de una genial virada de la vida internacional estadounidense, que necesitaba toda la clara visión y la voluntad audaz de un Roosevelt para poder ser un hecho.

13. La campaña electoral
            Así las cosas, la campaña electoral se abría. Se trataba de una elección casi totalitaria: Presidente de la República, Congreso, parte del Senado. Roosevelt había triunfado gigantescamente en 1932 y en 1934, el pueblo entero respaldando a su hombre: en 1932, por instinto y sin conocerlo, como