Estados Unidos 47 01

 En Insulindia, donde la manía de Roosevelt era echar a ingleses y holandeses, substituyéndolos por norteamericanos, el fracaso ha sido igualmente total. Aquellos pueblos rechazan el imperialismo inglés y el holandés. No aceptan el imperialismo norteamericano. Exigen –y sella la exigencia con su propia sangre- la soberanía absoluta y la remoción de todo imperialismo: el viejo y el nuevo.
 ¿Qué hecho, digamos: qué sombra de hecho bueno ha realzado Mr. Byrnes, fuera de gastar millonadas en viajes a Europa…a cargo de deudas de los hambrientos? Nada.

 d) Una de las cualidades que ha distinguido a Mr. Byrnes es la charlatanería. Hablar y hablar, sin nunca decir nada nuevo. Hablar y hablar, sin médula de razones ni asomo de argumento.
 Otro día nos quejábamos de que los psicólogos –pobrecillos fanatizados- achacasen a España y en general a la raza latina el don de la charlatanería. O ellos se equivocaban, o el mundo da una vuelta también por este lado. Son los ingleses y los norteamericanos los que se llevan la palma, charlando y charlando hasta hacer desparecer los problemas tras una cortina de humo de vana palabrería.
 ¿Cómo es posible que sean esos políticos sajones los más parlanchines, dado que eran reconocidos por austeros y gente de poca palabra? ¿Cómo ahora incluso montan oficinas de hasta mil empleados, costándoles un dineral, para que contrahagan los hechos e inunden al mundo con un diluvio de mentiras y de fofa palabrería? ¿Cómo pronuncian discursos que nunca acaban, y continuamente están haciendo declaraciones sosas, en que ni siquiera la galanura de la frase llama la atención?
 ¡Quién sabe, pero es así: ellos tienen el record de la vana palabrería!
 Tal vez vencidos por ese sistema manchesteriano que ellos adoptaron, creyendo eterna la explotación de la mayoría mediante él; tal vez el fracaso de los hechos los ha llevado ahora a la diarrea palabrera. Tal vez, viendo que los hechos ya no engañan, intentan paliar esos hechos con frases altisonantes e idiotas. Pero, sea lo que sea de la causa de ello, el hecho es que son ahora los pueblos de habla inglesa los que se ganan el record de la charlatanería. Y así hay que dejarlo bien sentado, como uno de los hechos distintivos de la agonía de los Imperios que han hecho ya su curso. Características de ahora.
 Mr. Byrnes era uno de los charlatanes. Hablaba de todo, y ha de ser muy condescendiente el que admita que entendía esos asuntos internacionales. Su obra ha sido doble: descuidar América y perderla para Estados Unidos, a Dios gracias; y en Europa respaldar de hecho a Rusia, en todo lo que Rusia ha exigido.
 Mr. Byrnes ha muerto. Políticamente ha muerto. Nadie se acordará más de él, a causa de su actuación torpe en todas partes, y especialmente en las Conferencias de la NU. Ha demostrado igualmente ser un frío demoledor de Alemania, siempre bajo palabrería de que eran los rusos  los que aplastaban a los germanos. ¿Por qué se opuso a que en el Congreso un diputado hablase de “cómo se comportaban los yankis en Alemania?
 Descanse en paz, diremos cristianamente; aunque, en un buen sentir crítico, habríamos de desearle un descanso sin paz. A cada cual lo suyo.

 e) Ha sucedido a Mr. Byrnes el general Marshall. Y es bueno entrar en su inicio político de una manera consciente, para que no se pida peras al olmo.
 Durante la guerra, Roosevelt alejó al general de todo cargo, pensando de él que no era garantía de eficiencia alguna. Roosevelt tenía la manía de gente nueva, hasta llegar su audacia a declarar héroe al constantemente derrotado general de Filipinas y Nueva Guinea, que ostentaba a ojos vistas los caracteres más graves como ineficaz caudillo.
 Constantemente retuvo Roosevelt a su lado al general Marshall, creyendo que es donde podía ser más inofensivo.
 Cuando se trató, en Crimea y en Teherán, de quién conduciría la ofensiva en Europa, fueron enormes los esfuerzos de Roosevelt para apartar a Marshall. Proponíanlo ingleses y rusos. Roosevelt no accedió nunca, no pasando por que se sacara a Eisenhower. Tenía él una mala idea de Marshall, y su preocupación constante era buscarle cargos honoríficos para así tenerlo apartado de las cosas ejecutivas.
 La verdad es que los antecedentes de Marshall dejaban bastante que desear. Contaremos un episodio de su vida, y así de los demás. Era la otra guerra mundial. Marshall, relativamente, era joven. Los norteamericanos tomaban parte en la guerra, pero solo en cuestión de ventas y dólares. Hacía ya un


 
Image

 

Galería de Mapas

Mapas públicados


Marzo de 1943
20-3-1943_MP3.JPG
Mapa 3 del 20 de Marzo de 1943

Enero de 1943
9-1-1943_MP1.JPG
Mapa 1 del 9 del enero de 1943

Febrero de 1943
13-2-1943_MP6.JPG
Mapa 6 del 13 de Febrero de 1943

Enero de 1943
16-1-1943_MP1.JPG
Mapa 1 del 16 del enero de 1943

Invitados en linea

Visitantes: 1612168