Estados Unidos 47 07 08
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Bólidos metálicos y la creación del miedo mundial La SI 12/07/47 p. 5-6
Nos, ordeno y mando La SI 09/08/47 p. 1-2

 Bólidos metálicos y la creación del miedo mundial La SI 12/07/47 p. 5-6

 a) El complejo del miedo.
            Los padres de las guerras han ideado multitud de causas que pueden asustar –y ponerles en vena de perder- a los enemigos.  Entre ellas no se cuentan solamente las balas, los cañones y los aeroplanos. Hay también lo que ellos llaman “complejo del miedo”, que viene a ser la seguridad de que el enemigo posee lo suficiente para derrotarnos al minuto.
            Ambiente de derrota. Crisis de miedo ante lo amenazador .
            Roosevelt era una espada de eso de infundir miedo en los quiere vencer. El usó el “miedo ante un ser invencible”, entre los hispanoamericanos, ante los cuales hacía verter la idea de que “no había más remedio que sujetarse a lo que los yankis quisieran”. Hasta que un afortunado mortal, Perón, demostraba que no había tal cosa, y que bien podía humildemente  ser vencido Roosevelt en la persona de Braden, como lo fue en efecto.
            También sabía agitar Roosevelt la idea del miedo invencible ante los alemanes y ante los rusos. A los alemanes los venció, no Roosevelt, sino Rusia y el mundo entero. A los rusos, no sólo no les venció el miedo, sino que ellos vencieron al Presidente, enviándolo piadosamente al cementerio.
            Un “ambiente de miedo” y de terror atemorizó al Japón, con los daños de la bomba, que era, bien mirado, un crimen. Y, terminada la guerra, y fijos los rusos en que no debían ceder,  inmediatamente se pusieron los yankis a la obra, queriendo vencer sin luchar, solo esgrimiendo el fantasma del miedo.
            Primero, la bomba atómica. Miedo vano. Porque no hay sabio en el mundo que no sepa cómo se realiza el secreto de la descomposición  de los átomos del uranio en cadena. Más que nadie, los sabios alemanes lo saben.  Y varios de ellas ahora están trabajando, según dice la prensa yanki, a sueldo ruso.
            Segundo, una serie de inventos que aterrorizan al mundo, menos a los que saben que los norteamericanos saben llevar carreteladas de patentes a su país de países enemigos, y nada más. Gastan los norteamericanos 14 millones cada trimestre en solo Sudamérica para sobornar a los diarios. El Senado yanqui acaba de aprobar la cantidad del trimestre próximo. Y se envía a los periódicos manufacturado, según sistema alemán de envío, las noticias que se quiere se publiquen los diarios, como si ello fuese propaganda propia del diario mismo.
            En esas propagandas viene involucrado siempre el crear una “política de terror al miedo a la gran potencia yanki”.
            Estos días, viendo que los de la bomba, de la cual hablan continuamente para aterrorizar al mundo, había ya fracasado como “propaganda del miedo”, han modificado la idea. Telegrama de Estados Unidos: “La omnipotencia norteamericana en la guerra ha tenido últimamente una modificación. La bomba atómica ha sido de tal modo modificada, que ahora Estados Unidos ya tiene bombas hechas para arrasar de un solo golpe una ciudad como París, Viena o Moscú”.
            Otra noticia circulada por ellos mismos, para crear “ambiente de miedo”: “Un avión de chorro, (invento alemán) ha sido modificado (copiado) de tal modo por unos sabios yanquis, que tenemos por seguro, y van a hacerse secretamente las pruebas, que uno de estos aviones podrá apoyarse en la luna y su influencia para realizar con rapidez de minutos viajes intercontinentales”.
            No acabaríamos si continuásemos con esa propaganda oficial de “miedo” que están realizando los yanquis. El terror “hablado” es una de sus armas.

            b) De los Estados de Europa, zona norteamericana, salían ciertas esferas metálicas encendidas que no se sabía de donde provenían, pero que circulaban por el cielo de distintas naciones europeas. Nadie sabía qué era ni quién las soltaba. Pero los menos avisados, por una pila de detalles, podían suponer que eran ensayadas por técnicos norteamericanos.
            Pero cesó pronto la comedia. Europa es chica, y era cosa fácilmente averiguable la procedencia del fenómeno “terrorista”
            Al cabo de unas semanas, el fenómeno –el mismo- comenzaba en América y precisamente en Estados Unidos. Ahora tenía los fantasmas la forma de discos plateados, que realizaban un montón de monerías y desaparecían. Las agencias yanquis sembraban el miedo. Ultimamente han ocurrido tales cosas al disco fantástico, que lo han visto pasearse por el cielo en 38 Estados yanquis y unos tranquilos