Asturias 33 y 35
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Asturias 33 y 35
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Asturias, que ha realizado el portento de ser, a la vez, una bucólica Arcadia y un energético Rhur La SI 04/09/33 p. 6-7
Asturias, cuna tres veces de una nueva época española La SI 07/09/35 p. 6-7

Asturias, que ha realizado el portento de ser, a la vez, una bucólica Arcadia y un energético Rhur La SI 04/09/33 p. 6-7

1         Fragua y campo. Hay en todos los países regiones de aspecto paradisíaco, donde la naturaleza, fecunda en toda clase de dones, brinda al hombre las máximas delicias naturales.  Así, una Calabria, buena parte de Provenza, numerosas comarcas americanas. Hay otras regiones en que, si la naturaleza viva no responde a la poesía del corazón  con la poesía del paisaje, brinda, en cambio, riquezas extraordinarias en los senos obscuros del subsuelo. y surge una zona de energías supremas, donde la manufacturación concentra a las multitudes trabajadoras, produciendo ríos de oro. Así, la cuenca del Main y del Rhur en Alemania; de Milán, en Italia; tantos otros conocidos focos de la fabricación mundial.
Más, hay un famoso rincón en España donde se da el prodigio de unir ambas cosas en un solo haz, en connubio las más espléndidas características de la naturaleza con las más extremas actividades de los hombres. La fábrica enorme y la mina obscura están situadas en el corazón mismo de la campiña más fascinante. Y, al salir no más de las fraguas encendidas donde el metal es lengua de fuego y el humo obscurece el sol, se encuentra uno, sin transición, en el corazón mismo de la poesía rural, como alejado mil leguas de los ajetreos económicos, donde el pájaro trenza sus melodías sobre la encendida corola de una flor y la moza de los blancos cabritos responde con hondos suspiros a la flauta del zagal.
Esa región es Asturias.
           
2         Tierras de Asturias. Está situada esa interesante región en la costa cántabra, entre Galicia, la Montaña y León, del cual la separa la más alta cresta pirinaica.
            Asturias es la región, territorialmente hablando, más chica de España. Ello da a su progreso un alto valor energético.
            Abarca una extensión de 11.000 kilómetros cuadrados, bien aprovechados por las gentes que la pueblan.
            Puede decirse que toda la región no es más que el espinazo enorme de la cordillera pirenaica, cuyos picos enhiestos descienden en inclinación aguda hacia la playa. De ahí las escasas y pocas anchas llanuras y los estrechos valles, que abriéndose en las alturas, descienden en escalones hasta el mar.
            Cimas altísimas, que han hecho célebres las nieves eternas de sus picos, los venados deliciosos de sus cacerías, y el esfuerzo arrollador de sus habitantes.  En el oriente de la sierra, con sus picachos enhiestos hendiendo las nubes, Peñas de Europa, uno de los más bellos sitios montañeses de la tierra, que toca los 3.000 metros. Innumerables crestas vienen sucediéndose hacia el occidente, no bajando nunca de los 1.900 metros, con aspectos verdaderamente fantásticos.
            Descienden de esas alturas torrentosas de los Pirineos numerosas corrientes de agua que, a causa de la cercanía del mar y del escaso curso que les cabe, dan lugar a ríos de pequeño caudal, en número que no bajan de cincuenta. Pero dos hay caudalosos, a los cuales tributan dos extensas cuencas: el Pavia y el Nalón, cuyas zonas se abren en forma de abanico y reciben el caudal de cantidad de afluentes. El más oriental de los ríos es el Deva, que nace en las peñas alterosas de Covadonga, donde los bravos astures humillaron  por vez primera el orgullo de las armas vencedoras del árabe Tarik.
            Toda la región asturiana es un enorme plano inclinado que desciende de las alturas hasta el mar, cortado y entrecruzado por numerosas sierras intermedias o cordales, que acaban de comunicarle mayor carácter de fragosidad y rudeza.
            La costa asturiana es una de las más pintorescas del mundo. La fuerza de sus ríos, cortos y torrentosos, ha ido lamiendo su desembocadura, formado poéticos y profundos golfos, en todos los cuales se levantan ciudades de importancia. Gran parte de esa costa es peñascosa y acantilada, formando paisajes preciosos y dando entrada a valles costeros de exquisita belleza.