sociedad 39 01 a 06
Índice del Artículo
sociedad 39 01 a 06
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Miscelánea amena e instructiva La SI  07/01/39 p. 2
Movimiento feminista mundial. Trabajo y salario La SI 07/01/39 p. 16
Movimiento feminista mundial. Profusión de poetisas La SI 07/01/39 p. 16
Extrañezas …superficiales La SI 04/02/39 p. 4
Rarezas… superficiales La SI 18/02/39 p. 6
Un nuevo Papa Pío Xll La SI 11/03/39 p.2-6
Nacionalismos vigilantes La SI   08/04/39 p.3-4
Comisión de televisión La SI 10/06/39 p. 7
Cosas nuevas: La televisión  (Radiotelevisión y Visiotelefonía) La SI 17/06/39 p. 1

 
Miscelánea amena e instructiva
La SI  07/01/39 p. 2

En una leemos: Que los tontos discutan qué forma de gobierno es mejor. Por lo que a mí hace, el mejor gobierno es el que gobierna mejor, dice Pope.

Movimiento feminista mundial. Trabajo y salario
La SI 07/01/39 p. 16
Alrededor de la mujer moderna se amontonan los problemas y van afectando cada día más una mayor complicación.  Porque hay problemas que parecen simples y sólo lo son para el que no pasa de la piel de los mismos. Por ejemplo, muchos de los relacionados con el trabajo de la mujer.
En principio no podríamos establecer diferencia alguna entre el trabajo masculino y el femenino. Ni en efectividad ni en salario. Los Códigos modernos excluyen a la mujer de los trabajos de fuerza. Pero la causa está, como se ve, no en querer establecer una diferencia despectiva, sino en una consideración de protección para aquella que es, o será, la madre de nuestros hijos. Pero, aparte esta exclusión en sentido protector, no se vería razón para diferenciar el trabajo en cuanto a sexos. La eficacia técnica y la moral de la mujer en el trabajo, no es inferior a la del hombre, y todos los Códigos ya exigen que la remuneración sea por igual entre hombre trabajador y mujer trabajadora.
    Sin embargo, esta tesis, que se refiere a la mujer en general, sólo podría aplicarse íntegramente a la soltera. La casada, la que tiene hijos sobre todo, aporta al problema una diferenciación especial. Hela aquí enunciada: ¿Tiene el derecho –el deber, algunos dicen- la mujer casada de quedarse en casa para realizar cuanto dice relación con el hogar, limpieza, cocina, educación y cuidado de los hijos, etc.?
    Si se contestase que sí tiene, haríamos una segunda pregunta, que platea otro problema. Es éste: ¿tiene el marido y padre, derecho absoluto, indiscutible, de obtener un salario vital familiar, que haga innecesario el trabajo de la mujer en cosas que ganen directamente dinero?
    Y he ahí planteado el problema del salario familiar, que iremos desarrollando en esta misma página. Invitamos a las mujeres que piensan a intervenir en el problema.   


Movimiento feminista mundial. Profusión de poetisas
La SI 07/01/39 p. 16

    Los que recibimos abundancia de revistas americanas constantemente notamos con optimismo un hecho que revela un estado femenino interesante. Es éste: que nos llegan tantos trabajos impresos firmados con nombre de mujer,  que formarían una lista de centenares de nombres si los alineásemos por nacionalidades o Repúblicas. 
    Muchos notan la mediocridad de muchas de estas publicaciones femeninas. Son injustos. Por tres razones cuando menos:
    Primero, porque la misma mediocridad se nota en los escritos firmados con nombres masculinos. Salta a la vista. Y pertenece a Bernard Shaw la siguiente frase: “yo establecería la previa censura, no en el sentido de boicotear ésta o aquella manera de pensar, sino de prohibir tanta vaciedad escrita y echar a presidio a los reincidentes”.
    Y, otro escritor, francés, ha dicho: “la mayor parte de los que escriben en la prensa, deberían ser obligados a asistir a la escuela primaria, por lo menos cinco años”.  Frase despectiva, que, a pesar de ser de ese extremista de las derechas que es el director de “L’Action Francaise”  es más verdadera que el sol que nos alumbra. Con excepciones.
    Es injusto, por lo mismo, hablar de mediocridad femenina, cuando es menos que mediocre la producción masculina.
    Segundo, porque no todo es mediocre, sino que surgen valores de calidad, aún entre los nombres desconocidos. Tengo un soneto de una mujer colombiana a la vista. No había oído jamás su