29 02 ME
Índice del Artículo
29 02 ME
Página 2
Página 3
Página 4
Página 5
Página 6
Página 7
Página 8
Página 9
Página 10

El Primer Embajador de España se va a Cuba Mundo Español 02/29 p. 3-4 
El nuevo Embajador de España en Chile.  La interesante carrera diplomática del Excmo. Sr, Marqués de Berna Mundo Español 02/29 p. 18
Nueva Diplomacia. De cómo Estados Unidos se nos avanzan en una medida básica tantas veces aconsejada por “Mundo Español” ME  02/29 p. 21-25

 

El Primer Embajador de España se va a Cuba
Mundo Español 02/29 p. 3-4
  (al centro de la p. 3 la fotografía del Embajador y su esposa). El artículo no lleva firma, pero presumo muy próximo a la certeza (por caracteres –no uno, sino varios- de su fondo y forma) que la redactó Juan Bardina.

Al frente y lado izquierdo, en la página 2, encabezada por este título, “Embajada de España, Santiago de Chile” está reproducido un escrito a mano con la despedida del Embajador, que dice: Me es muy grato valerme de las columnas de la prestigiosa y patriótica Revista “Mundo Español” para enviar mi despedida más cariñosa y mis mayores sentimientos de gratitud a todos los españoles de Chile, entre los cuales me he contado siempre con orgullo, y muy envanecido de asumir el alto cargo de Embajador de quienes tan alto pregonan y ensalzan el nombre de nuestra querida Patria

      Santiago 8 – ll- 1929
      El Embajador de España
      Santiago Mendez de Vigo


 Parte en estos instantes de Santiago, camino de Valparaíso y del Istmo, el que hasta estos momentos ha sido en este país representante de España, Excmo. Sr. Don Santiago Mendez de Vigo.
 Una vez más ha querido con exquisita gentileza comprometer nuestra gratitud al elegir las páginas de Mundo Español como vocero de sus sentimientos más íntimos hacia la Colonia, en esta hora de su partida.
 Difícilmente podría condensarse en pocas líneas la actuación –tan corta en tiempo, tan larga en obras- del eminente diplomático en este hermoso país de América. Los hechos hablan claro. El universal afecto de chilenos y españoles que se ha conquistado largamente ni deja lugar a dudas.
 El señor Mendez de Vigo, en plena juventud y poseedor de unas energías extraordinarias, se propuso hacer obra práctica y la hizo en cuantos sentidos la ha intentado.
 A las pocas semanas de haber llegado al país, el afecto de lo más eminente de la sociedad chilena estaba ya conquistado El gobierno del general Ibáñez rodeó a nuestro diplomático de todas aquellas consideraciones para las cuales no bastan el protocolo ni las costumbres diplomáticas, sino que es necesario un aporte grande de aprecio personal, que es la más firme base para resolver, luego, los problemas que la política mundial de estas horas plantea en cada momento.
 De ahí las ventajas que nuestro embajador supo sacar para España y los españoles de esa su situación especialmente favorable, sobre todo en el sentido de lograr que el gobierno del general Ibáñez, que tanto afecto siente por la Madre Patria, pensase en ésta para ciertas medidas que sería aquí impropio detallar. Recordemos, sin embargo, la contratación de algunos profesores españoles, especialmente la de un notable técnico militar para la Escuela de Guerra.
 El Ministro de España, se propuso, dentro de la colonia española, realizar obra efectiva. Y, si bien alcanzó ésta a numerosos aspectos de la compleja vida colonial, nos interesa recordar la fundación de la Cultural Española, así como su fina mano de componedor en lo que atañe a las divisiones que reinan siempre en todas las colectividades coloniales en todos los países.
 La “Cultural Española” es un hecho, que ya ha dado el fruto sazonado que representa la venida a Santiago de Ortega y Gasset, cuyas conferencias han marcado en la capital del país huella profunda. La solidación de esa “Cultural” necesitaba todavía de la actividad de ese hombre ejemplar que, no sólo la comprende, sino que la siente; y estaría en verdadero peligro de ser enterrada en flor, si su sucesor, limitándose a los deberes diplomáticos, la comprendiese pero no la sintiese como un ideal por el cual hay que batallar duramente.
 Las discordias entre las distintas fracciones de la colonia han sido tratadas por ese excelente diplomático con mano delicadísima. Recordemos, por ejemplo, como supo granjearse, con corazón de navarro auténtico, la estimación de la colonia catalana de Iquique, que representa en este país uno de los casos más difíciles, sobre todo en estos instantes de irritación