36 12 ME
Índice del Artículo
36 12 ME
Página 2
Página 3
Página 4
Página 5
Página 6
Página 7

Uno de tantos problemas graves. Cuatro Regiones Autónomas en la España Izquierdista Mundo Español  12/36 p. 29-34

            La tragedia política de España es esta: que reúne en su seno hirviente los mismos problemas que se agitan en los demás países, y además otros peculiares de España. La situación, así, es más complicada que en otros países. Nombremos, para probarlo, el problema regionalista, social o como quiera llamársele. Muchas veces lo hemos notado desde estas columnas.
            Cierto que, para un gobernante, lo mismo dan tres problemas que cien problemas. No es cuestión de número sino de criterio. Si un gobernante tiene criterio para saber dar con la solución de un problema, lo tiene para dar con la solución de otros problemas. Quien sabe matemáticas pone este saber al servicio de mil problemas posibles y a la inversa. Por esto la monarquía española, y la dictadura española, y las izquierdas republicanas españolas, y las derechas republicanas españolas, no solucionaron nada acaso. De tener tino para solucionar una dificultad, ese mismo tino habría solucionado las restantes. La incapacidad de todos los grupos gobernantes de España ha sido integral, totalitaria como dicen ahora los snobs ingenuos del fascismo. Y, cuando un hombre advenga que solucione, su habilidad será, también totalitaria: encarrilará a España integralmente.
            Es una verdad elemental. Recordemos a Isabel la Católica. Sus predecesores –los idiotas reyes Trastamaras y la nobleza corrupta de la época- no solucionaron nada. Todo andaba cabeza abajo: la hacienda, la enseñanza, el ejército, la industria. Todo estaba boqueando en su al parecer última agonía. Es la Castilla infortunada de la segunda mitad del siglo XV. Pero, se sientan en el trono la joven Isabel y su marido el catalán Fernando –hombre férreo, capaz e implacable. Y todo resurge. Todo. la habilidad de la reina se manifiesta en todo. y la Castilla hedionda del XV se convierte en la Castilla heroica, virtuosa y conquistadora del XVl.
            La tragedia actual de España no es que acierten los gobernantes -Derechas o Izquierdas- a entender tal o cual problema. No. Esto no sería grave. La tragedia es que esos gobernantes carecen de capacidad. No ven. No sienten el latir interior. No entienden. No son españoles. Unos miran a Rusia: no son españoles. Otros miran a Mussolini y Hitler. No son españoles. Imitan. No son españoles. No siendo capaces, no solucionan ningún problema.  No es que no entiendan (volvamos al tema) el problema regionalista. No entienden. Por tanto, no entienden ningún problema español. Ni siquiera las derechas y su clero entienden el problema religioso, que es su fuerte. Creen (se necesita ser torpe) que las izquierdas españolas queman templos y casas por ateísmo. No ven que son ateos por causa social y miseria, lo cual quiere decir que no son ateos. Ni siquiera las izquierdas y sus inspiradores entienden el problema agrario, que es su fuerte. Creen (se necesita ser lerdo) que los campesinos queman cosechas por ser comunistas. No ven que es lo contrario: que queman cosechas porque quieren “cosechas propias”; que cazan patrones, porque quieren ellos, los campesinos hambrientos, ser patrones también.
            He ahí un hilo para ser profeta… barato. Cuando un gobierno no acierta a resolver, ni entender, un problema grave, estad seguros de que, por lo general, no entenderá ningún problema grave. Y si –derechas e izquierdas- no llegan a entender la realidad regionalista de España, no llegarán a comprender ninguno de los otros grandes problemas que agitan las carnes vivas del país.

2. De las entrañas vivas surge
            ¿Entendieron  las derechas el problema regionalista, eje de la tradición peninsular? Entendieron al revés.  Llamaron nacional al unitarismo francés. Llamaron antiespañolismo a lo más español de España: la variedad regional que llega a diferenciaciones nacionalistas  y la constante tradición gubernamental federal de España.
            ¿Entendieron las izquierdas el problema regionalista? No entendieron. Concedieron la autonomía a Cataluña por la fuerza y mal. Por la fuerza, y por esto no la concedieron a Vascongadas, Galicia ni otras regiones que no se habían alzado. Mal, y por esto “concedían” en la Constitución autonomía a Cataluña, cuando debían “conocer humildemente” el derecho y el