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España al garete. La fundamental ignorancia o la fundamental mala fe de los políticos Mundo Español  01/37 p. 37-39

            En medio de la tempestad actual, que por modo tan hondo está sacudiendo todos los sectores de España, el hombre acostumbrado a meditar se admira ante muchas cosas absurdas. Pero, sobre todo, ante una que habría de llamar la atención de cuantos se preocupan de verdad, más que de sus propios intereses, de los intereses superiores de la nación.
            Me refiero a la supina ignorancia que domina en las alturas de ambas tendencias en cosas fundamentales. Tan supina, que una duda de que sea de veras ignorancia, siendo más bien –tal vez- la mala fe de los que han hecho su vivir de la política activa, tanto en las Derechas como en las Izquierdas.
            Queremos poner una sola muestra da cada uno de los dos bandos. Por ella podría calcular el lector, qué tal ha de ser España en manos de tales ignaros, munidos muchos de ellos de aparatosos títulos universitarios.

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La ignorancia izquierdista: los ideales comunistas

            a) Las izquierdas de España, excepto los vascos, católicos a macha martillo, y los republicanos de Azaña, son más o menos comunistas. Podríamos decir que, voluminizando los distintos partidos de Izquierda, un 80% cuando menos, por no decir un 95%, son grupos comunistas y ultracomunistas, cuyos ideales se cimientan en las teorías de Carlos Marx y tienen por modelo, a su decir, en el actual paraíso ruso, edén de los trabajadores.
            Sería cosa que no llamaría la atención que hubiese en España más o menos comunistas, como los hay en todos los países, tal vez más abundantemente que en España. Cada cual tiene sus ideales, y puede sostenerlos con el mismo derecho con que otros sostienen ideales contrarios. Más, no es lícito a nadie, y menos a hombres que están obligados a tener cierta cultura elemental, a hacer pasar a sus partidarios gato por liebre, narrándoles hechos absolutamente falsos y cimentando sus ideales sobre mentiras a la vista.
            En España hay cuatro partidos que acaparan, puede decirse, a la masa trabajadora: son los socialistas, los comunistas, los sindicalistas y los anarquistas, cada uno con nombres enrevesados que no hacen al caso cuando se va derecho al bulto y a la claridad.
            Los comunistas se dividen en dos ramas: la stalinista y la trotzkista. Esta tiene escasa importancia. Por lo mismo, podríamos decir que el partido comunista español es discípulo de Lenín y Stalin, es decir, de la Rusia actual. Los partidos sindicalista y anarquista, aparte diferencias que no atañen al aspecto de la propiedad, son también comunistas, y predican ellos también las excelencias del comunismo ruso para los trabajadores. Los socialistas, acaparados por el grupo de Largo Caballero, que controla más del 80% de sus partidarios, son también comunistas. Precisamente en esto se fundan las diferencias entre los dos grupos socialistas, habiendo triunfado el de Largo Caballero sobre el de Prieto por sus radicalismos comunistas y esencialmente terroristas.
            Resumiendo, podríamos decir que estos cuatro partidos izquierdistas, que acaparan las izquierdas, se basan todos en el comunismo ruso, del cual predican las más altas excelencias.
            No solo estos españoles so de filiación comunista. El cónsul ruso en Barcelona, que tanta influencia ha tenido en el aprovisionamiento de los izquierdistas catalanes por el gobierno ruso, ha pronunciado en varias ocasiones, en la ciudad condal, interesantes discursos. En todos ellos ha predicado las excelencias del comunismo puesto en práctica en territorio ruso, que ha convertido, a su decir, aquel país en el edén de los trabajadores.
            b) Ahora bien. ¿Es cierto que el régimen ruso es comunista y que de ahí vienen las excelencias que puedan notarse en aquel país?
            Aquí está la mentira, engañándose miserablemente a las masas españolas al decir esto. Y esto lo saben perfectamente los líderes de este movimiento, que engatusan al pueblo con estas mentiras.