Guerra 1939 39 10 14
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Guerra 1939 39 10 14
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Hitler, Daladier y Mussolini ante la paz La SI 14/10/39 p. 4-6

1. Ofensiva de paz
           
            El vértigo de velocidad que fue la característica de la campaña alemana sobre Polonia y sus regiones dominadas, se ha trocado en calma tortuguesca en cuanto ha pasado la iniciativa al frente occidental, que, desde estos momentos, es Frente Único. en Polonia no hay ya, desde el punto de vista bélico, nada que hacer.
            Los alemanes han dado un balance provisorio de sus bajas en Polonia. No nos dicen el número de sus tropas actuantes durante la campaña. Tienen, por lo mismo, escaso valor las cifras absolutas, que lo mismo pueden ser densas que ralas. Según esto, los muertos alemanes fueron 10.572, los heridos 30.332 y los desaparecidos o prisioneros 3.404, probablemente a sumar al número de muertos, pues los polacos son pueblo primitivo que, sin una organización militar férrea, de que carecían, no entienden por qué el prisionero no ha de pasar rápidamente a mejor vida.
            En cuanto a fuerzas operantes alemanas, según opinión de técnicos franceses, serían alrededor de 1.200.000, en cuyo caso se trataría de menos de la mitad de las fuerzas polacas organizadas. Las acompañarían como 4.000 tanques y unos 750 aviones. Según esto, los alemanes habrían perdido el 1% de sus efectivos y habría sido herido el 2%.
            Se sabe de los prisioneros polacos que sumados los hechos por alemanes a los hechos por rusos, pasarían de un millón. No se sabe –no se sabrá jamás, tal vez- los muertos polacos, que bien deben pasar de cien mil.
            Mientras así la muerte galopa por los campos del Oriente, para dar media vuelta y picar espuelas hacia el Oeste, una ofensiva de paz era lanzada por el vencedor de Polonia, respaldado por Rusia. Corre ahora la jauría de miserias por los campos eslavos. Correrá pronto, de no surgir un rayo de luz, por los campos latinos y germanos. Puede haber un Alto que se asemeje a algo razonable. De no, la “última ratio” será la fuerza, y no podrán quejarse los luchadores de que, una victoria obtenida, venga un Dictado que, peor que el de Versalles, acabe de empobrecer en la paz y no sea más que un respiro hacia algo todavía peor que lo actual
            En estos instantes en que estas líneas son escritas, podemos ya juzgar de esa ofensiva de paz en sentido pesimista. Hitler ha dado sus condiciones en su discurso al Reichstag. Le ha contestado el jefe del Gobierno francés en un discurso por radio. Ha puesto una nota breve e interesante a los dos discursos un neutral: Mussolini

1. El discurso de Hitler
            El discurso del jefe alemán duraba hora y media. Lo que interesa de él son las afirmaciones y los puntos de vista del orador. Helos aquí:
            1. Polonia es un país de civilización primitiva. No tiene agricultura moderna. Ni caminos. Los campos bien cultivados que recibieron de los alemanes en 1919 son ahora yermos incultos. El Vístula, que les fue entregado navegable, ahora está obstruido por un descuido de dos décadas.  Es un crimen este retroceso en la civilización europea.
            2. Polonia era un Estado opresor y despótico. Oprimía a más de 14 millones de ciudadanos no polacos, que el Versalles democrático entregaba a los opresores. Una minoría rica de terratenientes y militares oprimía a los polacos, que no conocían la democracia de que tanto se habla ahora
            3. Los que dominan el mundo, teniéndolo bajo su bota, nos acusan a los alemanes de querer dominarlo. Si 42 millones de británicos exigen un espacio vital de 40 millones de kilómetros cuadrados que tienen dominados por la fuerza, , no pueden extrañar que 82 millones de alemanes aspiren a 800.000 kilómetros cuadrados, es decir, cien veces exactas menos que ellos.