Guerra 1939 39 11 25
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Ideales y petróleo. La SI 25/11/39 p. 1-4

            a) ¿Otro paseo por los ocultos entretelones de la tragi-comedia bélica? Sea.
            Entre Francia y Gran Bretaña acaba de celebrarse un convenio por el cual un Supremo Consejo Económico guiará en común las finanzas bélicas de los dos aliados.
            Estas conversaciones se han publicado ahora. Habían comenzado el 1º de Octubre, a petición del Gobierno de Francia. ¿Qué representa este Acuerdo? Tenemos noticias de él que no han trascendido a la prensa, y queremos, una vez más, mostrar los entretelones, sin lo cual no tendría explicación nada de lo que está pasando.
            Ciertamente que respondemos de lo que decimos, y que de antemano anotamos que la realidad posterior vendrá a confirmar lo esencial de lo que expongamos. El futuro es siempre nuestro mejor amigo.
            Notemos, ante todo, que existe tanto en Francia como en Gran Bretaña una censura tanto o más rigurosa que en Alemania respecto a todo. La teoría del Gobierno respectivo es que ahora la guerra no es “affaire” de ejércitos, sino de la nación entera, integralmente tomada. Por tanto, que hay necesidad de velar por la publicidad –o para mejor hablar- por la falta de publicidad, impidiendo la circulación de toda noticia que pueda alterar la marcha de los planes adoptados, sean de guerra, sean económicos.
            De ahí la idiotez de la mayor parte de noticias, absurdas y descabelladas, que circulan, para satisfacer con suposiciones las ansias de noticias en el mundo. Esto ha nacido de una segunda faz de la censura, que es una verdadera novedad de esta guerra sin guerra que estamos sufriendo. Hasta aquí, la censura consistía en suprimir lo que no cuadraba a los gobiernos. Consiste ahora, además, en armar leyendas y obligar a hacer circular tonterías, para suplir a la realidad que es tachada y prohibida en cuanto a circulación.
            Las causas de la desorientación pública viene de esa doble acción, supresora de las noticias que expresan la verdad de lo que acontece, y de las otras noticias que relatan como pasó lo que no ha pasado. No solo no se llega, así, a conocer la realidad viva, sino que se entra en un descabellado recinto donde todo es ilógico, precisamente porque es invento y simulación de realidad, y todavía pésimamente hilvanado.
           
            b) Al fracasar los planes de invasión, estrellados ante la Línea Siegfried, por los lados de Saarbruchen y Pearl, explicábamos en su día cómo habían llegado forzosamente los aliados, a falta de algo mejor, al 1V Plan, consistente en no atacar, limitando la guerra a impedir que Alemania siga compitiendo en los mercados mundiales con sus actuales enemigos.
            El plan es de una frialdad única, y hay que confesar que cuadra perfectamente a las necesidades de todo orden de Gran Bretaña. Esta vive de sus exportaciones, cada día más disputadas. En paz no era posible a apartar a Alemania de los mercados. Puede hacerse en guerra. Y aún limitar la guerra a esto: yo le impido a usted, por fuerza de armas, a que concurra a los mercados.
            Pero esto chocaba con inconvenientes graves, de los cuales queremos evidenciar tres, que tocan directamente al problema que queremos poner de relieve.
            1º Gran Bretaña tiene interés en ese bloqueo del comercio alemán, porque ahí está su vida. A Francia, que no vive de la exportación, no le interesa mayormente. Basta leer cifras de comercio internacional, para ver este aspecto de la realidad. Habían de venir discrepancias, precisamente porque esa diferencia entre las necesidades de ambos pueblos es real y perfecta.
            2º A pesar de que a Francia no le interesa esa laya de guerra, porque no toca a su vida, es ella la que tiene 5 millones de hombres en las trincheras y en las usinas, exclusivamente dedicados a una guerra que no le atañe. Gran Bretaña tiene menos de millón y medio. Cierto que los británicos tienen una enorme escuadra que vale millones de millones, aunque con menos de 300.000 hombres. Pero a Francia esa escuadra no le interesa, porque no necesita mar cerrado: no vive de la exportación.
3º Al gastar Francia millonadas diarias para mantener a esos 5 millones de hombres, y sostener el material que gastan, y al perder, además, lo que trabajarían esos hombres y no pueden ahora producir, Gran Bretaña le ha ofrecido a Francia oro avanzado. Pero Francia, desde