Guerra 1939 39 12 09
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Guerra 1939 39 12 09
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Finlandia,  víctima ¿de quién? La SI 09/12/39 p. 1-5
Decíamos ayer  (4 Oct. 1926)  en el diario La Unión de Valparaíso
Habrá guerra entre Gran Bretaña y Alemania La SI 09/12/39 p. 5
Rarezas verdaderas La SI 09/12/39 p. 7

1. La guerra en los lagos
            Rusia ha caído sobre Finlandia. Y el fragor carnicero a conquistado una nueva zona, por donde correrán a sus anchas los cuatro caballos del Apocalipsis.
            Es interesante esa herencia maleva del Tratado de Versalles, cuyos fabricantes nos prometían un paraíso, y nos han resultado o criminales o diotas. Tras de las sesiones absurdas habidas en el cónclave laico de 1919, y tras la aparatosa firma del Tratado, que no lo era, porque no habían tratado dos partes, habían de gozar los mortales de una segunda edición del paraíso terrenal, sin serpientes que engatuzaran a las mujeres ingenuas y sin espada de fuego que temblara en manos de arcángeles más o menos celestiales.
            Y ahí estamos. Tres palabras que no necesitan explicación mayor, para indicar que vivimos en un infierno.
            Rusia ha entrado en Finlandia. Horrendo estruendo de toda clase de armas. Aviones que siembran la muerte. Tanques monstruos que hacen crujir los hielos fineses. Muchedumbres que arrancan al compás de la canción de las ametralladoras. Y la muerte locamente haciendo funcionar su tradicional guadaña, cegando ahora rubias cabezas laponas y a la vez erizadas barbas de cosacos.
            ¡Ohé! ¡Ohé!
            Las cabezas están listas.
            Siega, siega, segador
            ¡Oh, el placer de cortar cráneos
            Al compás de la canción:
            ¡Ohé! ¡Ohé!
            Es la guerra. Es la guerra en tierras de cosacos que suben del Volga, y en tierras de africanos de la Maginot; en tierras del terrible polaco que mata aviadores prisioneros, y en tierras del suave britano, que mata derecho al corazón y luego rinde galantes honores al matado. Es la guerra.
            Es la epidermis de la guerra. Donde la jauría ulula a las órdenes de sus jefes, mientras en la sombra, operando sin peligro, otra jauría peor maquina sus planes, envueltos sus argumentos tintos en sangre.
            Este caso de Finlandia merece un estudio, siquiera elemental. Cosa que está fuera del círculo de los que hasta hace poco no sabían a punto fijo  si Finlandia es un país o una bailarina, y también fuera del alcance de los que, a las órdenes de intereses ocultos, vacían todas las palabras gruesas de un vocabulario detonante sobre uno de los dos bandos.
            ¿Qué hay que pensar de esa Rusia que invade? ¿Hay en la sombra algún grupo que mueve los hilos, como lo ha habido en el “affaire” de esa descalabrada Polonia, víctima de sus dirigentes y de sus amigos? O ¿se trata de un nuevo episodio fruto de una especie de histerismo convulsivo que parece  se va apoderando de esa decrépita Europa, que está en crepúsculo de poniente esperando, para después de la negror nocturna, una alba aurora?

2. Finlandia es así
           
            Si el lector se toma la molestia de echar un vistazo por el mapa que tiene a la vista, podrá ver la situación relativa de Finlandia, entre Rusia y Suecia, tocando, también, por su extremo norte, a su vecina Noruega.
           
            a) El país es una enorme llanura salpicada de lagos y ríos. No hay montes. El más alto (cosa rarísima) tiene 700 metros. Sigue uno de unos 350. Lo que ellos llaman “espinazo” del país, es un seguido de cerros ondulantes que no tienen más altura de cien metros los más altos. Sobre sus 387.875 kilómetros cuadrados más de una novena parte está cubierta de aguas: