Guerra 1939 40 11 30

El Pacto sextipartito La SI 30/11/40 p. 4

  (ver tb. Molotov llega a Berlín.- Berlín – Moscú – Roma - Tokio La SI  16/11/40 p. 1-2)

            En estos días han firmado el Pacto Tripartito germano-ítalo-japonés tres nuevos países: Hungría, Rumania y Eslovaquia. Se ha convertido, por lo mismo, en Pacto Sextipartito
            Lo interesante de él es el artículo V que lo regula, por el cual esos seis países se comprometen a entrar en guerra contra cualquier país ahora neutral que entrara en guerra contra uno de los firmantes. En otras palabras: si Turquía, por ejemplo, entrase en guerra contra Rumania o Italia, los restantes cinco países declararían la guerra a Turquía y se la harían activamente.
            Sin embargo, no era precisamente esta la principal finalidad  de la densa ofensiva diplomática que Berlín iniciaba hace un mes atrás, y en la cual participaron el rey de Bulgaria, el canciller español, y, por encima de todos, ese gallo de Molotov, que con mano tan hábil sabe encauzar los intereses rusos. Esos tres pueblos hoy firmantes habían de abrir la brecha. Tras ellos habían de venir –y era esto lo principal- otros tres pueblos: Bulgaria, España, Yugoslavia. Tras ellos, y cuando la hora suene, Rusia.
            El que Bulgaria y España no hayan firmado, no se lo explicarán muchos. No es cosa fácil de explicar. Probablemente entraba, como término esencial del problema, la capitulación previa de Grecia. Y la marcha imprevista de la campaña griega habría detenido la ofensiva diplomática.
            De ser así, podemos darla como reanudada en cuanto las tropas italianas inicien  y rematen otra ofensiva sobre Grecia..
            El fin perseguido era grandiosamente eficaz. Porque, sabiendo que automáticamente colaboren con el Eje, aunque sea pasivamente Noruega, Holanda Bélgica, Francia, Luxemburgo, quedaban con ello –Grecia dada por vencida- toda la Europa, no solo unida, sino dispuesta a que ningún país pudiese entrar en guerra contra ella, por causa de la automática declaración de guerra de todos los pueblos europeos, con sus inmensos recursos y sus millonadas de soldados.
            Así la estructuración económica europea, que ha comenzado a base racial, quedaba convertida en unos Estados Unidos de Europa contra los cuales nada era posible. Estados Unidos de América quedaba relegado lógicamente a este continente, y Gran Bretaña, por fuerza de hechos, quedaba ligada a sus dominiones e indirectamente a sus primos, los norteamericanos.
            Esos grandiosos proyectos solo han sido iniciados. Cuando firmen el Pacto Bulgaria, España, Yugoslavia y Rusia, podrán darse por completados.