Guerra 1939 39 10 21 b
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Guerra 1939 39 10 21 b
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Hoy es ejército la nación entera. Página militar. Ejército, Marina, Aviación. Especial para La Semana Internacional. Por Luís Serey Pizarro. La preparación económica de Alemania para la guerra La SI 21/10/39 p. 9

Hoy es ejército la nación entera. Página militar. Ejército, Marina, Aviación
Especial para La Semana Internacional
Por Luís Serey Pizarro
La preparación económica de Alemania para la guerra
La SI 21/10/39 p. 9

(La “Página Militar” fue una Sección permanente de “La Semana Internacional” que tuvo inicio en Mayo de 1936. Su principal y más frecuente colaborador –encargado y responsable además de la misma- fue Luís Serey Pizarro, oficial de Ejército)

            La guerra estalla cuando menos se piensa.  Prende como un incendio. Basta un corta circuito para que las llamas consuman todo. Un país aunque adora la paz tiene que dormir con el arma al brazo. Sólo así se podrá preservar. Fatalmente parece que es la paz armada la única medicina preventiva para inmunizar a los pueblos de la matanza. La nación que se aparte de este terreno desaparecerá. Los hechos confirman en los últimos tiempos esta tesis, cuya demostración ha costado muy cara a la humanidad.
            Toda la economía de los Estados modernos se dirige por ley inmutable hacia este fin: preparar al pueblo para la guerra. Hay empeño febril donde quiera que se mire. La guerra se ve venir y la guerra llega sembrando el pavor y la angustia, la destrucción y la ruina. Ay de aquél que no haya dado solución oportuna a su problema militar nacional. Ay de aquél que se haya dejado llevar por la sana razón y haya dejado de la mano las armas para predicar el desarme moral y material de su pueblo. Vivimos una Era bestial, en la que los intereses de grupos hacen su juego maquiavélico. Vive el mundo no una época de transformaciones, sino que un período de descomposición.
            Alemania, sea cual fuera su situación frente a los sucesos actuales, , presenta el caso de un pueblo que no se duerme. El Tratado de Versalles podó su economía. El fervor y la fe patriótica del alemán no decayó. Antes de veinte años Alemania pudo gritar y se ha hecho oír. Así como las aguas buscan su nivel, así Alemania en su proceso de rehabilitación ha venido reconquistando su antiguo poderío. La Alemania aniquilada después de la Gran Guerra ha revivido. Aquella Alemania es hoy la Gran Alemania, pese a quien pese.
            Ha podido Alemania resurgir debido a que ha sabido prepararse para la guerra. Es una verdad que el Derecho, inalienable como el Derecho a la vida, no pasará de ser más que una simple figura literaria, sino no está respaldado por la “Fuerza” que lo imponga al respeto de los demás. La propiedad, como institución, no sería más que una paradoja, al no estar garantido su goce por el “Poder” que se fundamenta en la fuerza armada. Una Nación deja de ser, desde el momento en que no disponga del “arma” necesaria para hacer respetar su soberanía. Nadie podrá discutir lo contrario.
            Ha sido así como la vida económica, industrial, financiera y civil de Alemania se ha venido organizando, bajo el régimen nacional-socialista, tras el objetivo supremo: el poderío militar. El que no es fuerte no es nada. La URRS pesa ahora como potencia máxima, porque el régimen comunista ha sabido encauzar el proceso revolucionario dentro de los mismos moldes que lo ha hecho Alemania e Italia. A mayor engrandecimiento económico, mayor fuerza material que asegura al pueblo de toda contingencia. Sólo así se puede ser potencia.
            La paz solo exige una cosa: saberla usufructuar. El prepararse para la guerra durante la paz, no significa abrigar malas intenciones. Es solamente buscar el medio adecuado para tratar de conservarla. En la confianza está el peligro, reza el refrán; luego, el cruzar los brazos en señal de bienaventuranza, es peligroso en la época en que vivimos. La organización económica de un pueblo es vital para su desenvolvimiento. Dará bienestar, si se sabe cimentar en principios científicos sólidos no apartados de la realidad. Y el país que haya alcanzado una estable organización   económica, será sin duda el país que automáticamente ha venido preparándose para la guerra. Es el seguro de vida de la nación, porque, entonada la economía, una guerra como una enfermedad, ya no es cosa que haga peligrar la vida. Abominamos la guerra; pero, no podemos cerrar los ojos ante la realidad.
            Alemania es caso típico en cuanto a lo dicho. Subordinó todas sus actividades a la organización y preparación del país para la guerra. Depender de otro en cuanto al suministro de