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La Instrucción Secundaria en Bolivia (1) Vicente Donoso Torres La SI 27/01/40 p. 16

La Instrucción Secundaria en Bolivia (1)
Vicente Donoso Torres
La SI 27/01/40 p. 16

Exordio

            En medio de la literatura que ha inspirado  el año pasado el Día del Maestro, me ha satisfecho leer la insistente encuesta dirigida por el profesorado de secundaria a todos los que se interesan por la educación de la juventud. Esta actitud y la iniciativa que hizo al Consejo Nacional para que de una vez se solucione la desorientación que reina en nuestros liceos y colegios, constituyen una demostración de su despertar y una promesa de su mejoramiento.
            Lo primero, porque hasta hace poco los profesores de secundaria vivían para sus materias, alejados de los verdaderos problemas educacionales que entrañan todas y cada una de la asignaturas. Lo segundo, porque al encarar la reforma de la enseñanza media en sus fundamentos, abre la esperanza de salvación para un ciclo tan importante como es el formativo del hombre de mañana.
            De ahí que de mi parte me anima a comentar la encuesta planteada, saliendo del marco que me tracé para no volver a tocar asuntos de crítica educacional, una vez que esta solo sirve en nuestro medio para ser menospreciada, cuando no para levantar suspicacias y enojos.
            Sincero como soy para decir siempre mi verdad, apoyado más que en mis estudios, en mi experiencia de maestro, que ha pasado por todos los ciclos educacionales; apoyado asimismo en la simpatía que siento por las nuevas generaciones, con toda la significación etimológica de la palabra sin-pathos, por los dolores que me ha causado hacer conocer y difundir en Bolivia ese alumbramiento que es la nueva educación, voy a referirme sucintamente a los distintos puntos de dicha encuesta.
           
Ideales de la nación
           
            Bien ha hecho el profesorado en comenzar su estudio por este punto, tanto porque una nación sin ideales no puede subsistir, cuanto porque la historia nos enseña que a cada época y a cada país corresponde un ideal social que se plasma en la educación, fuerza constructora de pueblos
            Bolivia, que por su tradición y sus riquezas, podría estar, sino a la vanguardia, por lo menos a la altura de sus hermanas de América, se ha rezagado en el camino de la evolución por falta de rumbos definidos, porque ha vivido siempre desorientada en sus ideales, al vaivén de las conveniencias partidistas más que nacionales, en todas las ramas de la administración; en suma, porque no ha sabido comprender que la vida vale por su unidad. Pruebas de esta indecisión las tenemos numerosas, bastando citar en lo internacional, el cambio vertiginoso de las doctrinas practicistas y reivindicacionistas que hicieron nuestros representantes en el seno de la Liga de Naciones al correr del año 1919-1920, causando el asombro de sus miembros; y en lo educacional, la multitud de planes, programas, métodos y reglamentos importados que han venido sucediéndose en los últimos años, al grito consabido de REORGANIZACIÓN, , y que en nuestra patria vale tanto como decir destrucción continua.
            Con el avance de las ideas que luchan por la justicia social y la conciencia que se va formando en el pueblo sobre las desigualdades en que reposa la sociedad actual, tal vez podría pensarse ahora en algunos rumbos ciertos por los que debe marchar la nacionalidad. Desde luego, se han producido ya algunos hechos trascendentales que abren la esperanza hacia una orientación definida; tales son: el arreglo de nuestro diferendo con el Paraguay, la nacionalización de los petróleos, la concentración de las divisas en el Banco Central y la estatización de éste y del Banco Minero.
            Desvanecida la incertidumbre en que vivía el país con la cuestión del Chaco e iniciadas las primeras bases económicas de su progreso, podría sintetizarse así los fines de nuestra nacionalidad: