Guerra 1939 40 05 04
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Guerra 1939 40 05 04
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La guerra, forjadora del futuro La SI 04/05/40 p. 1
Situación militar en Noruega La SI 04/05/40 p. 4-6
Confirmado La SI 04/05/40 p. 6
La guerra, forjadora del porvenir La SI 04/05/40 p. 7-12
 

La guerra, forjadora del futuro
La SI 04/05/40 p. 1
(este párrafo ocupa la mitad inferior de la página 1: a la derecha un mapa, a la izquierda las líneas que siguen)

 La guerra en Europa ha llegado en esta semana a situaciones bastantes claras, lo cual permite ya levantar un mapa exacto. El lector lo hallará en el interior, pudiendo ofrecerle estas primicias, como caso único en la prensa chilena. Allí mismo hay una explicación amplia de esta situación militar.
 El mapa de la portada de este número es un acompañante gráfico de uno de los más fundamentales problemas que laten en el fondo de esta guerra, y estamos seguros de que el desarrollo que damos a esta cuestión en las páginas interiores ha de ser del agrado del lector afanoso de entender el subsuelo de la tragedia europea. 
Este problema que desarrollamos totalmente  en este número no ha sido tratado todavía en la prensa americana, y, en su desarrollo total, tampoco en la europea.
 Es inútil repetir que estos problemas interiores de los sucesos –que constituyen lo fundamental de ellos- no aparecen jamás en las columnas de los cablegramas, y escasas veces en las revistas. “La Semana Internacional” concede, sin embargo, interés primordial a ellos, en la seguridad de que solo a base de estas cuestiones fundamentales el lector puede hacerse cargo de la realidad, que no está constituida por la epidermis de las cosas, y aún dentro de la pobreza de la capacidad humana, adivinar las grandes líneas del porvenir inmediato.

Situación militar en Noruega
La SI 04/05/40 p. 4-6 

 Después de una ofensiva de mentiras, por lo demás muy explicables, con que las fuentes aliadas han velado y enturbiado el conocimiento de la verdadera situación bélica en Escandinavia durante quince días, podemos ahora dar una noticia exacta de la situación en la mañana del día último del mes.
 Hemos dicho “por otra parte explicables”. Los aliados han tenido la mala suerte de contar con dos enemigos terriblemente desconcertadores, en esta guerra: primero, un ilógico sentimiento de la propia superioridad que la realidad les ha venido constantemente negando; segundo, unos escritores de reducida capacidad, que, agravando los peligros de esa creencia en la propia superioridad, han venido anunciando como sucedidas cosas que ellos creían de buena fe que sucederían dentro de horas y que no han sucedido.
 De este modo, los aliados, que habían anunciado tantas victorias que no han tenido lugar, se encontraban en situación de obscurecer los sucesos, para no agravar el pesimismo de sus pueblos.

l. Narvick
 Todo igual que antes. La batalla anunciada para dentro de tres días no ha tenido lugar. Siempre el mismo optimismo sin base, y siempre sin saber escarmentar. Los alemanes dominan la ciudad y su comarca. A 35 Km. al norte, las fuerzas aliadas están esperando refuerzos desde hace 15 días. El ferrocarril del hierro sueco está en manos alemanas. Todo lo que habían anunciado los corresponsales aliados ha resultado una fantasía. Y ahora callan sobre Narvick, por no saber cómo confesar la exuberancia de su fantasía y lo poco cimentado de sus optimismos.
 Sin embargo, esta zona está destinada  a ser dominada por los aliados, por escasa que sea la superioridad marítima que tengan Gran Bretaña y Francia sobre el mar.  Necesitan estos países que se diga de una vez que han alcanzado una victoria. Y ésta lo sería, si no en esfuerzo (porque las fuerzas alemanas son muy escasas y carecen de víveres) al menos en el sentido práctico, por ser este ferrocarril el que lleva a los minerales suecos, de que tanto necesitan las forjas británicas.

ll. Trondheim