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Índice del Artículo
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Diplomáticas. Diplomacia como oficio XXXVlll  La SI 06/04/40. p. 9
Espacio Vital. 11 Parte: El Espacio Vital ante la Ciencia. O, ante el Derecho
63 El Espacio Vital y el llamado derecho de conquista La SI 11/05/40 p. 11-12
La nación vasca 4. Ignorancia histórica en España  La SI 03/08/40 p.  9-13
La primavera y la risa La SI 21/09/40 p. 9

Diplomáticas.
Diplomacia como oficio XXXVlll
La SI 06/04/40. p. 9
Resumen de ideas: sobre la pedagogía moderna y la distinción entre Escuela Rural y Escuela Urbana; el caso chileno al respecto; el distingo entre crear y tener una Escuela y organizarla: lo primero es insuficiente sin lo último

            El nuevo Ministro de Relaciones, Dr. Sáez, empeñado en la organización del Ministerio, (La diplomacia, aquí y allá, necesita de grandísimas reformas en estas Américas (en que diplomacia es dar paseos o librarse de amigos peligrosos) ha pensado que una de las reformas sería crear una Escuela de Diplomacia, que preparase el personal necesario, reclutado ahora entre la politiquería.
            La idea es buena, pero en alto grado peligrosa. Con un ejemplo se comprenderá la afirmación. Dentro de la pedagogía moderna, es base esencial una distinción radical y perfecta entre Escuela Rural y Escuela Urbana. Es cosa de prehistoria pensar que un maestro puede serlo bueno tanto en el campo como en la ciudad. En Chile no había antes Escuelas rurales en el sentido de especificarse mediante personal preparado “ad hoc”, métodos, finalidades, ramos, etc. Años atrás, un Ministro, que había oído campanas y no sabía por donde tocaban, creaba algunas Escuelas Normales Rurales, que de rurales solo tenían su nombre, y que comenzaban con la herejía ignara de que un maestro rural pasaba en el campo una especie de purgatorio para saltar, luego, a una escuela de ciudad. Con esto solo, se comprende toda la inconmensurable incompetencia de un Ministro y del personal superior “técnico” que lo asesoraba. El resultado es éste: que Chile no tenía antes Escuela rural, ni Normal rural, ni maestros rurales. Y sabía esto; con la ventaja de saberse enfermo y de poder algún Ministro previsor acudir a llenar este vacío fundamental. Y ahora el Ministerio se hace la ilusión de que tenemos Normales Rurales, cuando no hay una sola ni de lejos. Con lo cual la enfermedad perdura ... sin saber el enfermo que lo está. Mil veces preferible la situación anterior.
            Diciendo que con una Escuela Diplomática puede absolutamente pasar lo mismo, queda dicho todo. No tener en funcionamiento una institución de esta naturaleza, que cree técnicos en el oficio (por esto decimos siempre “la Diplomacia como OFICIO), es un vacío verdaderamente lamentable. Pero, de estar mal organizada, el mal sería peor todavía. El país creería tener Escuela de Diplomacia y no habría más que una pobre caricatura.
            ¿Precedentes? Varios. Nos bastará uno: la carrera diplomática en España, que funciona en combinación entre la Universidad de Madrid y el Ministerio del Exterior. Hace más de treinta años que existe. Los diplomáticos salen de ella. La diplomacia española es la calamidad mas terrible que pueda existir, salvo, claro, excepciones que no hacen más que confirmar la regla. Difícilmente podrá hallarse un cuerpo de funcionarios más inútil y menos apto para su alta función  que la diplomacia española, desde siempre.
            La iniciativa del Dr. Sáez es interesante, y lo que se propone realizar, más que interesante: es absolutamente necesario. Pero hay que marchar sobre este terreno con exquisita prudencia y tino extraordinario, para no crear, en vez de una Escuela de Diplomáticos, , un plantel de vanos, flojos e ignaros, que, además de serlo, tendrían un cartoncito y un escalafón que abonaría su vanidad, su flojera y su ignorancia.

Espacio Vital
1l Parte: El Espacio Vital ante la Ciencia. O, ante el Derecho
63 El Espacio Vital y el llamado derecho de conquista
La SI 11/05/40 p. 11-12
Resumen de ideas:
sobre el uso de la fuerza –puede ser diverso- en la acción humana; una frase de Nietzsche -“hay que vivir peligrosamente”- y la pedagogía nueva