diplomáticas 41 11
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Diplomáticas. El secreto diplomático 1. La SI 15/11/41 p. 9
Diplomáticas. El secreto diplomático  11. La SI 22/11/41 p. 11
Diplomáticas. El secreto diplomático  111. La SI 29/11/41 p. 11

Diplomáticas
El secreto diplomático 1
La SI 15/11/41 p. 9

            Es uno de los problemas más complicados en sí, que más se presta, además, a la hipocresía pseudodemocrática que ha caracterizado todo el siglo X1X y sus coletazos del XX.
            ¿En qué consiste? La pregunta es previa. Es una de las preguntas que la inconsciente  omnisciencia del siglo pasado no sabía plantear, desconociendo toda su importancia lógica. Ha dicho un filósofo, precisamente de ese siglo X1X –Jaime Balmes- que la mayor parte de las discusiones sobre cuestiones fundamentales quedarían eliminadas, y la mayor parte de discrepancias salvadas, si los contendientes, ambos a dos, expusiesen claramente, previamente, lo que entienden por la frase que resume el problema que van a discutir. Es un procedimiento que produce una laya de milagros, aún tratándose de los problemas más fundamentales.
            ¿En qué consiste el problema planteado con la frase “secreto diplomático”?
            Simplemente, en si lo que pertenece a la zona diplomática, es decir, a las relaciones internacionales, los tratantes han de proceder en secreto o han de desarrollar el problema y su gestación a la vista de las gentes, enterando los periódicos del desarrollo del proceso diplomático de que se trate.
            Unos se llaman secretistas, convencidos de que la acción diplomática no puede desarrollarse a la vista y conocimiento de todos. Otros han predicado la necesidad de la “diplomacia abierta”, asegurando que no hay problema que no pueda tratarse a la vista de la gente, luz y taquígrafos siempre a los pies de los políticos y especialmente de los diplomáticos.
            Es un problema que ha dado que batallar. Que ha dado que batallar fraseológicamente. Porque, como veremos después, también aquí ha jugado la Simulación, una de las grandes llagas del siglo pasado, especialmente en cuanto atañe, directa o indirectamente, al aspecto democrático de la gobernación –nacional o internacional- de los pueblos

Diplomáticas
El secreto diplomático  11
La SI 22/11/41 p. 11

            Es éste uno de los problemas más representativos del camuflagismo que ha caracterizado a la política del siglo X1X y su coletilla de esta primera mitad del siglo XX en plena crisis. Porque, los partidos y las escuelas se dividían en dos campos,  el de los partidarios del secreto y los partidarios de la diplomacia abierta, en la práctica se daba el caso de que los partidarios del secreto lo practicaban lógicamente, mientras que los partidarios de la diplomacia abierta practicaban una diplomacia más secreta todavía que los secretistas.
            El otro día aludíamos a un “incidente” acaecido en la Cámara británica de los Comunes, que es conveniente recordar, para llegar a la conclusión de que en este problema hay más de farsa que de ideales.
            Hacía ya dos años que la guerra mundial había comenzado cuando un ministro –precisamente nuestro Churchill de ahora- no tuvo más remedio que revelar que, si Gran Bretaña había entrado en la guerra, era porque varios años antes de iniciarse, el gobierno británico había celebrado un Tratado secreto con Francia obligándose a ella.
            El revuelo fue grande. Un Tratado secreto que comprometía al país sin consultar, no ya a la opinión, -en el país sedicente democrático- pero ni aún a la Cámara; ni, menos, a la Comisión correspondiente de los Comunes y los Lores: la de Relaciones Exteriores. Nadie sabía nada de nada.
            Pero hay más. De los 24 miembros que componían el Gobierno, solo 5 conocían esa obligación que diez caballeros, por sí y ante sí, impusieron al país, de los cuales 8 tenían relación personal y directa con la fabricación de armas, las industrias pesadas y los gajes del comercio de sangre humana.
            Gran Bretaña es el país que acaudillaba a los de la diplomacia abierta. No se halla en la historia, ni aún en los imperios más dictatoriales, un ejemplo de dictadura y diplomacia secreta