Palestina Israel 41
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Palestina Israel 41
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El ocaso de una dinastía La SI 01/02/41 p. 8
Arabia y Francia se ponen de pie La SI 24/05/41 p. 5

El ocaso de una dinastía
La SI 01/02/41 p. 8

            Un telegrama de Nueva Cork nos hace saber que Luís de Rotchshild, jefe de la rama francesa de la famosa dinastía de banqueros internacionales, se gana penosamente la vida como corredor de títulos en la bolsa aquella ciudad. En el horizonte de la alta finanza no quedan ya de los Rotchschild sino los de Londres. Su suerte está ligada a la suerte del imperio británico. Vuelve así a la nada de que salio una “dinastía financiera” que durante ciento cincuenta años ejerció su nefasta influencia sobre la vida política y económica de Europa, alcanzando importancia preponderante en los asuntos públicos.
            Allá por 1770, cuando el viejo judío Meyer Amschel Rotchschild, entonces desconocido, estableció su pequeño comercio en el “ghetto” de Francfurt-sur-Mein, el liberalismo comenzaba a sentar la planta en Europa. La marea de esa nueva concepción social surgida de la entraña de la Enciclopedia, facilitó el acceso de los nietos de aquél –los cinco señores de Frankfurt, como ya se les llamaba- a las más altas posiciones alcanzadas por banquero alguno en la primera mitad del siglo X1X.
            Por el entrelazamiento de los grandes negocios comerciales y el don de intriga política peculiar a todos los individuos de su familia, consiguieron levantar una fortuna fabulosa. Prestaban dinero al Rey de Inglaterra, a Napoleón, al Emperador de Austria, a Carlos 111 de España y a Pedro 1 de Brasil. Nadie conoció como ellos el arte de corromper a los políticos, de silenciar a la prensa y de cambiar a su antojos los ministerios. La influencia de los Rotchschild ya en parte ennoblecidos por su influjo en las cortes, aumentó considerablemente a partir de la guerra de Crimen.
            Su poderío comienza empero a declinar hacia los comienzos del presente siglo cuando las grandes casas filiales de Nápoles y Francfurt-sur-Mein se ven obligadas a ceras sus puertas. Durante la conflagración mundial del 14 los Rotchschild no juegan ya el papel decisivo que habían jugado en las anteriores guerras a partir de las de Napoleón. En 1919, sin embargo, la rama vienesa realizó una operación magnífica: aleccionados por Morgan jugaron al alza del franco cuando los demás banqueros jugaban a la baja, ganando cientos de millones. Siete años más tarde estaban poco menos que en la miseria. Sus parientes de Londres y París no se dignaron ayudarlos. La anexión de Austria al Tercer Reich fue el golpe de muerte para los Rotchschild de Viena; el gobierno del Mariscal Petain para los de París. Despojados de sus bienes por el nuevo gobierno de Francia, el barón Luís de Rotchschild que la representaba, paga ahora en la pobreza la indiferencia egoísta con que asistió a la bancarrota de sus parientes austriacos.
            Así termina en la nada de donde había salido, la poderosa dinastía financiera que tantas guerras y calamidades desató en la Europa del siglo X1X.

Arabia y Francia se ponen de pie
La SI 24/05/41 p. 1-9 (aquí transcribo solo p. 5)
            e) Quien quiera conocer en qué consiste la democracia y la libertad que son alzadas clamorosamente por las manos disfrazadas de Londres y Washington no ha de hacer más que mirar a qué habían reducido al pueblo árabe esos gobiernos sedicentes democráticos europeos, con el pleno Vº Bº de Estados Unidos, que chupaban su parte en ese petróleo mossuliano. La raza árabe era explotada inicuamente bajo todos los aspectos. Su libertad, colocada bajo el látigo más feroz. Y, para poder sostener esas iniquidades como régimen normal, una estirpe, claramente una, dividida en tantas partes, que ya solo se puede hablar de trituración, y no de simple división.
Antes de pasar a enumerar estos “Estados árabes”, hay que echar una ligera ojeada sobre la Palestina, donde los británicos realizan una de las demostraciones más convincentes de su democracia y del respeto a la independencia de las naciones, siempre con el apoyo total de Estados Unidos