Guerra 1939 41 08 30
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Guerra 1939 41 08 30
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Dos ofensivas alemanas y una rusa. La marcha de la guerra. La SI 30/08/41 p. 1-4
Gran Bretaña y Rusia invaden Persia. Agresión al Irán (independiente y neutral) La SI 30/08/41 p. 4-6
No aceptan la competencia. Procedimientos raros La SI 30/08/41 p. 7
ver Hispanoamérica
La Conferencia del Atlántico  La SI 30/08/41 p. 8  (continúa)

Dos ofensivas alemanas y una rusa. La marcha de la guerra.
La SI 30/08/41 p. 1-4

 Esta semana ha sido funesta para los rusos. Después de numerosos y vigorosos contraataques, y de mil ensayos para detener el avance alemán, se habían hecho la ilusión –compartida por los círculos militares de Londres, tan atrasados- de que se había logrado estabilizar  la embestida alemana: “Todo ha quedado paralizado –escribía en la U. P. un sargento de la Vl Columna, lleno de optimismo- después de la primera embestida dada por los alemanes en los primeros días de la guerra. Y hemos vuelto a la lucha de posiciones, lo cual representa la derrota de todos los planes alemanes”. Es que en los círculos aliados no han entendido -¡todavía!-  la esencia de las nuevas maneras alemanas en la guerra. Y, por tanto, no pueden entender, tampoco, las variantes de estas maneras, acomodadas a todas las anfractuosidades de lugar y tiempo. No se comprendía que el martilleo, que duraba cinco semanas, siempre casi en el mismo lugar los martilleantes, era algo tan distante de la estagnación local como un polo de otro polo. Se trataba, simplemente, de la maturación de la acción, la cual tiene lugar aún en los procedimientos, tan alemanes, de las campañas relámpago.
 La verdad era que, durante la primera quincena, la guerra no fue relámpago, sino ultra-relámpago; que los ejércitos rusos, cualesquiera deficiencia que se les quiera asignar, eran inmensamente superiores a todos los del oeste, por mucho que este hecho les moleste el amor propio; que la gigantesca extensión de los territorios rusos y las anchas e innumerables corrientes de agua hacían necesario el martilleo y el tiempo apto para realizarlo adecuadamente. En fin, que hay que entender que diez años dentro de un milenio es algo mucho más breve y corto que media hora dentro de una semana.
 Por no entender estas mentalidades, se han encontrado con ese despertar trágico representado por los avances germanos en las últimas semanas, a marchas forzadas hacia oriente, en los mismos instantes en que se les creía hundidos en una paralización estilo Marne.
  
 a) Es en el sur de la línea de fuego donde esta semana, complementando los triunfos de los ocho días anteriores, se ha realizado uno de los avances más memorables que hayan tenido lugar en esta guerra. Si el lector echa una ojeada sobre el mapa de la portada podrá palparlo gráficamente. 
 Un primer cuerpo de ejército (procediendo de sur a norte) ha estado forzando el sitio de Odessa, ciudad que los rusos se esfuerzan en mantener lo más posible. Son fuerzas rumanas en un buen porcentaje, y están en estas horas del miércoles dentro de las segundas defensas de la ciudad, a unos 15 kilómetros del puerto.
 No es raro que esa defensa se extreme. No se trata solamente de entretener fuerzas alemanas a la retaguardia, sino –y principalmente- de retardar todo lo posible la utilización del gran puerto por los ejércitos triunfantes de Alemania. Cuando caiga, puede darse como segura una expedición por mar a la Crimea. Y hay que retardar ese suceso, que será trágico para la causa ruso-británica. 
 El segundo grupo de ejércitos alemanes opera al norte de Cherson  -ciudad que puede verse en el mapa- y hace pocas horas que capturaba Zaporizie, bastante Dnieper arriba. en los alrededores de esta ciudad  había apoyado Budenney  su extrema ala izquierda; pero ha podido durar poco su intención  de quedarse aquí e iniciar una líneas fortificada. Los alemanes no dan al vencido tiempo de respirar, y esas fuerzas salidas de esa ciudad fluvial harán muy bien en volar –que no correr- hacia oriente, para buscar una defensa en las lejanías de Alejandroski y Stalino. 
 El Dnieper ha sido aquí cruzado. Y, aunque en escasa extensión, ello tiene trascendental importancia,  para ver de inutilizar este gran río como Línea de defensa natural contra los invasores que avanzan con paso más que ligero.
 Un tercer grupo ofensivo (y éste es el más fuerte de todo este campo de batalla) salía del oriente de la ciudad industrial y minera de Krivai Rog, y se lanzaba frontalmente contra la ciudad famosa de la electricidad rusa, en la cual una gran represa construida sobre la corriente del gran río produce una enormidad de caballos eléctricos. A pesar de estar la represa a más de 120 kilómetros de Krivai Rog, en menos de tres días la ciudad era atacada, tomada y barrida.