Guerra 1939 41 12 27
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Imperiales sitian Benghazi. La guerra en África, La SI 27/12/41 p. 6-8
Hitler ante seis Juntas de Médicos. Hitler ante seis conversaciones La SI 27/12/41 p. 8-10
Imperiales sitian Benghazi. La guerra en el África
La SI 27/12/41 p. 6-8



    Para las tropas del Eje en Cirenaica diríamos que la situación  sería muy grave, si el Comando británico y su fidelísima V1 Columna no nos tuviesen acostumbrados a los anuncios más fantásticos. Según estas noticias, la Cirenaica entera estaría a punto de ser capturada, de manera que la causa aliada podría pasar un buen fin de año a la sombra de ese triunfo que, si no tiene importancia decisiva, es enorme para unos ejércitos que no han con seguido apuntarse una en su favor, durante cerca de tres años, que pudiera llamarse victoria de calidad primera.
    Al querer hacer una reseña exacta de ese campo de batalla, nos encontramos, por lo mismo, al borde del vacío. Los Comunicados del Eje son tan parcos, que no pueden guiarnos. Los de los Aliados son tan fantásticos, que no merecen  lo ha dicho el “Daily Mail”-  crédito alguno. No hay más que tratar de hallar lo más aproximado a la verdad, leyendo entre letras y entresacando de la montaña de las acostumbradas exageraciones aliadas lo más verosímilmente cierto.
    Sin embargo, hay que partir de dos bases innegables. Sean cuales sean las exageraciones aliadas, hay que partir de dos bases seguras: 1ª la situación del Eje en el norte del África es realmente grave; 2ª que, en estos instantes mismos se están acumulando grandes fuerzas en la orilla norte del Mediterráneo, por parte de Alemania e Italia, para iniciar una nueva etapa en esa zona.

    a) Echemos una mirada retrospectiva a las varias campañas iniciadas por las tropas imperiales en esta zona africana.
    En Diciembre de 1939 tenía lugar la primera tentativa. El plan de campaña era acordado sobre el terreno mismo por los generales Wavell y Dill y el ministro Eden. En el espacio de mes y medio, los imperiales irrumpían terriblemente armados sobre las tropas italianas, y el empuje era tal, que era conquistada toda la Cirenaica y un espacio igual de la Tripolitania, hasta llegar a la costa de la gran Sirte. Pasan dos meses. Llegan refuerzos alemanes e italianos. Y en doce días pierden los británicos lo que habían conseguido en siete largas semanas. Todo el territorio italiano, salvo la plaza de Tobruk, es reconquistado, y cae también Sollum, ya en suelo egipcio.
    En Mayo de 1940 el mismo Wavell realiza el segundo esfuerzo. Era una expedición que tenía un objetivo más modesto: recuperar Sollum, liberar Tobruk y llegar hasta Derna, para, de este modo, poseer otro buen trozo de costa. Toda la expedición, a base de tanques y tropas blindadas, se mellaba contra las fortificaciones de Sollum y los pechos acerados de las legiones italianas que defendían la frontera. Wavell fracasaba nuevamente.  
    El tercer esfuerzo se realiza el 1 de Julio. Enormes fuerzas especiales son lanzadas, ahora ya no sobre Sollum, sino sobre toda la línea del Eje que corre de Sollum a Halfaya. Los diarios de Londres anuncian con bombo y platillos la expedición. A los cinco días queda pulverizada, no habiendo podido entrar siquiera en tierra cirenaica. Los italianos habían resistido firmemente.
    Cuarto esfuerzo se iniciaba ahora mismo, el 18 de Noviembre. La expedición (palabras de Churchill) había sido preparada durante seis meses, y había de ser una Waterloo para el Eje, según afirmaba él mismo en un Mensaje famoso por su vis imaginativa. Jamás los desiertos africanos habían visto unos ejércitos mejor preparados ni tan nutridos. “Por fin, decía el mismo jefe del Gobierno, podremos pelear con alemanes disponiendo de un material superior al suyo”.
    Esta vez era la victoria tan segura, que un Comando infeliz (Allan Cunningham) se tomaba la libertad de anunciar de antemano el aplastamiento absoluto y seguro de sus enemigos. La radio egipcia (es decir, británica) anunciaba las victorias antes de anunciarse las batallas. Y otro, todavía más infeliz, lord Strabolgi, ¿no escribió con todas sus letras la fantástica victoria que se iba a obtener, anunciando la toma de Trípoli y la invasión de Italia? Y ¿no hubo diuques de la V1 Columna chilena que publicaban esta crónica a dos columnas?
    Los resultados –de ello hace solo un mes corto- están en la memoria de todos. Las fuerzas invencibles  eran completamente deshechas por italianos y alemanes, 11.000 prisioneros con 5 generales, mil tanques hechos cisco, centenares de aviones derribados. Fue entonces