diplomáticas 42 10 a 12
Índice del Artículo
diplomáticas 42 10 a 12
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Diplomáticas Petrificación del Derecho Internacional XX1V La SI 03/10/42 p. 10
Diplomáticas Petrificación del Derecho Internacional XXV La SI 10/10/42 p. 10
Diplomáticas Petrificación del Derecho Internacional XXV1 La SI 17/10/42 p. 10
Bernard Shaw no cree en la Carta del Atlántico La SI 17/10/42 p. 10
Diplomáticas Petrificación del Derecho Internacional XXV11 La SI 24/10/42 p. 10
Diplomáticas Petrificación del Derecho Internacional XXV111 La SI 31/10/42 p. 10
Diplomáticas Petrificación del Derecho Internacional XX1X La SI 07/11/42 p. 10
Diplomáticas Petrificación del Derecho Internacional XXX La SI 21/11/42 p. 10


Diplomáticas
Petrificación del Derecho Internacional XX1V
La SI 03/10/42 p. 10


    Existen tres cuestiones alrededor de la firma y aceptación de Acuerdos Internacionales que no son más que problemas petrificados en la roca de la insinceridad de los grandes países para aparentar Acuerdos sin existir en realidad. Se trata de las Reservas, la Doble Interpretación y la Firma Condicional y temporaria. Y el Derecho Nuevo, en su aspecto internacional, no es posible que engañe al mundo con Simulaciones.
    La firma de una Acuerdo con Reservas, es decir, condicionándolo a ciertas circunstancias de hecho, son racionales y admisibles, cuando se trata de una posible dualidad de acontecimientos o de condicionantes lógicos. Es el caso de Chile, al firmar los Acuerdos de Río de Janeiro (por lo demás nulos, porque se basan en el condicionante de un ataque previo del Japón a EE. UU y el Presidente Roosevelt ha declarado después que EE. UU ya habían atacado al Japón seis meses antes mediante buques de guerra). Chile rubricaba esos Acuerdos bajo condición de que el parlamento chileno los ratificara.
    ¿Es lógica esta reserva? Lo es en sentido chileno, porque la Constitución nacional así lo exige. Sería lógica esta reserva para todos los países, porque de este modo sabríamos si esos países son o no son democráticos. Ya que dentro de una Liga Democrática es evidente que no podría entrar un país antidemocrático. Y esa Democracia no hay más que una manera de evidenciarse: que exista un parlamento justamente elegido y que esté en pleno funcionamiento.
    Pero si Reservas como esta, no solo son tolerables, sino que habrían de ser condición previa para todo Tratado Internacional, no lo son otros –estilo británico- que consisten en hacer pender la continuación de la firma de la voluntad incondicionada (por tanto, del capricho) de una de las partes firmantes. En otras palabras: no serían aceptables reservas por el estilo de reservarse el firmante el derecho de borrar su firma cuando le acomodara…que sería precisamente en el instante en que ese Acuerdo tiene interés práctico. Así, al iniciarse la actual guerra, Gran Bretaña anunciaba que retiraba su firma de varios Acuerdos firmados en La Habana. Y la retiraba en el preciso momento en que estos Acuerdos iban a tener importancia.
    En una palabra: no es posible que un país pueda firmar Acuerdos que concretamente tratan de ciertos casos, y que pueda retirar la firma en el mismo instante en que estos casos se presentan. Es el summum de la Simulación y de la hipocresía, y el Derecho Internacional del futuro ha de rechazar, en absoluto, cuanto huela a decir lo contrario de lo que se piensa o –peor- de lo que se piensa hacer.


Diplomáticas
Petrificación del Derecho Internacional XXV
La SI 10/10/42 p. 10


    Una de las armas más modernas es la mina, no solo la terrestre, de que han echado mano los rusos en esta guerra con éxito evidente, sino también la marina, que ya tiene más larga historia. Sin embargo, todo lo que ha sido objeto de Acuerdos respecto a minas puede decirse que es cosa petrificada, fuera absolutamente de los avances de la ciencia a este respecto.
    Por ejemplo, lo que se refiere a las minas que caminan a la deriva, y, por lo mismo, mal colocadas, sea intencionadamente, sea contra la voluntad del beligerante o neutral que las ha colocado. Los accidentes ocasionados por esas minas han sido numerosos en esta guerra, víctimas de ellas no solo buques neutrales, sino aún pobladores y poblaciones costeras.
    Hay que llegar a ciertos acuerdos internacionales a este respecto, en defensa de los neutrales, teniendo en cuenta que esta arma, a medida que pasan los años, aumentará seguramente en importancia debiendo, por lo mismo, ser su uso condicionado de acuerdo con las novedades de cada hora.