Uruguay 42
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Uruguay 42
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Diplomáticas Uruguay y el Soviet La SI 14/02/42 p. 10
Nueva dictadura en Uruguay. Su objetivo. Dictadura pintoresca  La SI 28/02/42 p. 6-7

Diplomáticas
Uruguay y el Soviet
La SI 14/02/42 p. 10


    La República del Uruguay ha reanudado relaciones con Rusia, interrumpidas años atrás.
    El hecho nada tiene en sí de extraordinario, antes, dentro de las conveniencias económicas, sería laudable. Hay que recordar que Italia, fascista, fue el primer país no comunista que reanudaba relaciones con el Soviet muchos años atrás, sin que haya sucedido en el reino catástrofe alguna.
    Cierto que, en estos instantes nada hay que pueda venderse o comprarse entre Rusia y Uruguay. Aún así. No habría qué objetar a esa decisión soberana del Uruguay. Pero hay dos hechos que, por lo mismo que son hechos, hay que recordar.
    Primero, la visita y larga Conferencia celebrada en la Cancillería uruguaya entre el Embajador de Estados Unidos en Montevideo y el Canciller Guani. Consecuencia de ella. Uruguay reanuda relaciones con el Soviet ruso
    Segundo, la bulla metida en toda América, unos años atrás, por los mismos que ahora reanudan relaciones, respecto a lo que realizaban los diplomáticos rusos en Montevideo, por lo cual rompían relaciones. La cancillería uruguaya publicaba una serie de Notas por las cuales hacía saber a América que los diplomáticos rusos no se dedicaban más que a armar la revolución en toda América desde Montevideo. Publicaron, a este respecto, cifras de dinero llegado de Rusia y nombres de los que estaban encargados de organizar la revolución en los diversos países americanos. Nos dieron una serie de detalles por los cuales América se horrorizó del peligro en que estaba, por causa de los diplomáticos soviéticos.
    Ya entonces fuimos de los pocos –tal vez los únicos- que en América no hicimos caso de ese “affaire”, en el cual mucho olía a política menuda y propaganda plutocrática contra Rusia. Es, además imposible que un diplomático no aproveche todas las ocasiones para hacer propaganda de su país y de sus ideas, derecho natural e inalienable de toda persona a condición de que se haga correctamente. El resto de la leyenda podía ser verdad, pero seguramente muy exagerada y novelada.
    El mismo régimen  ahora reanuda relaciones con Rusia. Estas columnas están siempre por cuanto representa derechos y buen sentido, por lo cual no hemos de criticar la decisión uruguaya. Sin embargo, había necesidad de recordar los dos hechos anteriores, que ahora callan y desean que sean olvidados los que pasan sobre los hechos internacionales a medida de sus conveniencias y prejuicios.


Nueva dictadura en Uruguay. Su objetivo. Dictadura pintoresca
La SI 28/02/42 p. 6-7


    Ese mundo es un fandango de varias cosas.¿No hay un animal precisamente en esa Australia hoy muerta de miedo, que anda con la cola, mientras agita grotescamente sus patas delanteras? ¿No nos ha contado el cable que en uno de estos días de sumo calor, en el corazón del estío, le ocurrió a la madre naturaleza nevar no sé en qué lado tropical brasilero? ¿No forman en estos instantes el Consejo de Guerra Británico siete caballeros ninguno de los cuales es técnico, para dirigir la guerra, por supuesto tan sabiamente? Todo anda, al parecer, patas arriba en este pícaro mundo de transición. Y, para confirmarlo, era natural –natural a la inversa- que, al aparecer una nueva Dictadura en ese mundo pintoresco, fuese, no en un país antidemocrático, sino en el corazón mismo de la democracia y proclamada por gobernante flor y nata de las democracias y enemigo acérrimo de las dictaduras.
    Es el caso del Uruguay, donde el notable arquitecto Baldomir, empeñado en edificar patas arriba, nos ofrece una muestra especialmente interesante de lo que entienden por democracia ciertos grupos que la gritan constantemente.
    Más, comencemos por el principio.