Cercano Oriente 42
Hambre en el Cercano Oriente. Hambre en los países “nativos”  La SI 07/03/42 p. 6-7

Hambre en el Cercano Oriente. Hambre en los países “nativos”
La SI 07/03/42 p. 6-7


    Uno de los hechos más interesantes de estas horas bélicas tiene lugar en los pueblos del Cercano Oriente, especialmente en Egipto, Siria, Persia, Irak y Palestina. Como si dijéramos, en el mundo árabe o casi árabe, caído en su casi totalidad en poder del Imperio británico. Dos casos concretos nos mostrarán la manera de ser de estos hechos.

    a) En Egipto (lo mismo en Palestina y Turquía) habían asegurado Gran Bretaña y Estados Unidos que, si bien el bloqueo les privaba de su activo comercio con Alemania y demás pueblos de Europa, sin embargo ellos, los británicos, les comprarían todas las cosechas, no ofreciéndose, por tanto dificultades a su economía.
    Esa seguridad no era engañosa, sino decentemente ofrecida. Gran Bretaña partía de la base de que la guerra se desarrollaría de modo que los franceses y polacos pelearían por ellos, mientras Gran Bretaña aumentaría su producción y su comercio, pudiendo, por lo mismo, comprar la producción extractiva de aquellos países, así como venderles, en cambio, sus manufacturas.  
    La guerra no marchó como soñaban los británicos. Francia caía. La producción se limitaba a cosas de guerra. No tenía Gran Bretaña dinero para comprar ni tonelaje para trasladar. Y sucedía lo contrario de lo que habían asegurado: tenían los ejércitos británicos de Egipto, Palestina, etc. que apoderarse de los víveres de aquellos países. Estos se quedaban sin comida y con el algodón y demás productos sin vender.
    La situación de esos pueblos es tanto más seria cuanto que en estos días, estando por vender Egipto algodón a Turquía, los británicos se le han interpuesto, con la excusa de que posiblemente sería ese algodón revendido a Alemania.
    Ante esta situación, el nuevo Gobierno egipcio se ha medio cuadrado. Vahas Pashá ha puesto guardia en los graneros del país, negándose a que el ejército británico coma de ellos: “les venderé el sobrante, una vez que los egipcios estén surtidos, y nada más”. Con ello, se ha agravado la situación del ejército imperial del África, que tenía la despensa asegurada a costo de los egipcios.

    b) Ya entrada la guerra, Gran Bretaña, al apoderarse democráticamente por la fuerza de la Siria, el Líbano, el Irak y el Irán, hacía constar en una de las cláusulas de los respectivos Tratados que Gran Bretaña haría cesar la escasez de víveres, respondiendo de la manutención popular.
    Los hechos han marchado por distinta ruta. No solo no han llegado a esos cuatro países víveres de fuera, sino que los ejércitos británicos allí apostados han echado mano de las pocas existencias que ya se iban agotando. Se da por supuesta la situación alimenticia de ellos, al margen del incumplimiento de aquella cláusula firmada. Todas las noticias concuerdan en que reina en esos países neutrales sometidos por la fuerza una miseria espantable, el hambre enseñoreándose de aquellas masas dignas de mejor fortuna.